Niños indígenas cuentan sus leyendas con cine de animación

La iniciativa Ciclocinema se dedica a capacitar en producción de cine a niños y adolescentes de comunidades marginadas.

“En una selva muy especial viven muchos animales y unas criaturas llamadas aluxes”, explica la voz de un niño fuera de cámara. En pantalla se aprecia el dibujo de una selva y se mira correr por sus pastos a distintos animales dibujados y recortados por manos infantiles. Es el cortometraje La lucha de nuestro pueblo, creado por niños indígenas del ejido Cuauhtémoc Cárdenas en Palenque, Chiapas y producido por Ciclocinema, una iniciativa de la asociación civil Cine bajo el cielo.

Tanto Cine bajo el cielo como Ciclocinema se dedican a la promoción, difusión, creación y capacitación en el ámbito audiovisual de comunidades poco representadas o con poco acceso a contenidos de este tipo. “Iniciamos en el 2014 haciendo proyecciones de cine en diversas comunidades con la intención precisamente de acercar al público contenidos con enfoque de medio ambiente, social, que de repente no se conocen”, explica en entrevista Claudia G. Covarrubias, directora de la asociación civil.

Cada año desde 2016 realizan una gira de talleres de animación cuadro por cuadro para inspirar a niños de comunidades marginadas a contar sus propias historias de manera creativa y mediante la producción cinematográfica. Carolina Gómez, productora general de Ciclocinema, cuenta sobre este proyecto: “Es bien bonito porque para muchos de los participantes en el taller nunca habían visto una película en pantalla grande. Y de repente ver una película que ellos hicieron y mostrársela a la comunidad es algo bien bonito”.

En el ciclo 2016-2017 les tocó recorrer comunidades oaxaqueñas y en 2018 viajaron por distintos municipios chiapanecos. Ahí crearon una serie de cortometrajes acerca de las leyendas folklóricas de la región. La lucha de nuestro pueblo es uno de los cortometrajes resultantes que pueden verse en línea a través de YouTube o de la página web de la asociación.

Rescate y creación
Una de las motivaciones que impulsa al equipo de Ciclocinema es la posibilidad de utilizar el cine como herramienta para el rescate cultural y para tender un puente entre generaciones. “La idea surgió por estas ganas de rescatar, en el aspecto de los pueblos originarios, el sentido de pertenencia, la identidad, la relación de la gente con su entorno, con sus raíces culturales y con su lengua”, cuenta Covarrubias.

Los cortometrajes más recientes, por ejemplo, ayudaron a fomentar en los niños un interés más profundo en la cultura e historias de sus antepasados. “Fueron con sus abuelos y abuelas para que supieran un poquito más del origen de las historias que los rodean”, agrega la directora de Cine bajo el cielo.

La demografía local también permitió el registro de algunas de estas historias en lenguas indígenas. “En este caso hay cortometrajes en tzotzil, en tzeltal y otro que está en chol y eso le da mucha riqueza”, dice Claudia G. Covarrubias, quien cuenta cómo incluso utilizaron materiales artesanales de la misma comunidad para crear algunos de los cortos: flores, tejidos en telar, bordados y más. “Son elementos con los que tienen una relación actualmente y así la conectamos con sus mitos y leyendas”.

Representación en Pantalla


En los últimos años ha aumentado la representación de pueblos originarios mexicanos en el cine mexicano, tanto en pantalla grande como detrás de cámaras. Distintas iniciativas y programas independientes han sumado esfuerzos para que cada vez más comunidades indígenas tengan acceso al consumo y producción de historias que hablen sobre ellos, sobre lo que les interesa y les preocupa.

“La verdad es que la experiencia para ellos y para la gente de la comunidad es padre porque se sienten ‘parte de’”, dice Claudia. “Para nosotros después de estas dos emisiones de los talleres ha sido algo que creemos indispensable, urgente y fundamental de hacer, de continuar”.

El trabajo de iniciativas como Ciclocinema se convierte en una primera plataforma para el desarrollo creativo de niños, niñas y adolescentes de comunidades que no siempre tienen acceso a este tipo de contenidos. “Lo importante es sembrar estas semillitas y que ellos mismos aprovechen el avance tecnológico que nos representa un smartphone que ahora es un poco más accesible y puedan usarlo como una herramienta”, dice Covarrubias.

Los cortometrajes de Ciclocinema realizados por niños indígenas chiapanecos pueden verse en YouTube y fueron proyectados dentro de la muestra de cine de la edición del festival multidisciplinario Cumbre Tajín, que se celebrará del 20 al 24 de marzo en Veracruz.

Post Author: Apromeci

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