Amalia, la mujer xochimilca con sabiduría milenaria de las plantas

Amalia tiene 82 años, y desde hace 12 es la curandera encargada de una de las 34 casas de medicina tradicional que se encuentran en las 14 alcaldías de la ciudad de México.

Originaria de Xochimilco, Amalia Salas Casales, ha convivio de cerca con la vegetación, pues, como ella cuenta, en este lugar son las flores quienes reciben a todos.. Fue su abuelo quien la enseñó  las propiedades de la comida “Preparada por la madre tierra”, la encamino dentro de la sabiduría de la alimentación prehispánica, y le mostró que a través de ella se logra nutrirse, sino también curarse.

La curandera se desenvuelve con agilidad entre lechuguilla, betabel, quintonil, hierba santa, amaranto silvestre, árboles e insectos que viven como un todo alrededor de su hogar.  Mientras corta hojas explica que las semillas llegan solas, que todo lo que hay en el jardín es comestible y que se riega con agua de lluvia; señala acelgas de colores: amarillo, naranja y un rojo vibrante que resalta entre el verde.

Va tomando pequeñas porciones como si estuviera de compras. En cada parada habla sobre al menos uno de los beneficios de l aflora, “Las lenguas de vaca son muy nutritivas”, destaca mientras corta una hoja verde que asemeja a este órgano muscular; “la ortiga sirve para el reumatismo y para la artritis”, explica a la vez que vierte la planta en su canasta que poco a poco se va llenando . Una vez que tiene lo necesario para la preparación de las “ tortitas de avena”, que especifica hará, se dirige hacia una cocina con flores coloridas en la mesa, ollas  de barro, frutas, pan, condimentos y hierbas por doquier.

En el México prehispánico la relación de los habitantes con la naturaleza era armoniosa. Fueron grandes conocedores de la botánica y supieron aprovechar lo que les ofrecía la tierra. Actualmente se consumen insectos comestibles, maíz, especies y demás alimentos que desde entonces formaron parte esencial de una dieta, sin embargo, sus bondades curativas han dejado de ser tan apreciadas como lo fueron en la antigüedad.

Amalia tuvo 10 hijos, quedó viuda a lo s 40 años, no tenía más familia que la pudiera ayudar, por que las enseñanzas de las generaciones anteriores le sirvieron de sustento. Inventó platillos con lo que tenía cerca, buscó que planta combinaba con cual otra ; aprendió que con las lenguas de vacas se hacen tamales, que puede revolver las hojas de quelite, quintonil y amaranto con cebolla y huevo  para crear una comida sana y notó que si el jitomate estaba caro podía hacer arroz verde con ortiga y blanco con tomillo.

Amalia Salas Casales

Toronjil para los nervios; raíces de diente de león para los riñones; borraja para aliviar la fiebre; cempasúchil para el malestar estomacal; agua de rosas para el ácne; hierbabuena  para los cólicos: “La madre tierra nos ofrece la sanación para todos los males, que nosotros mismos, máquinas de enfermedades, nos ocasionamos”.

Cabe mencionar que Amalia ha viajado a Roma, Francia, NuevaYork y Washington para compartir la historia de México a través de las tradiciones de curación y alimentación. Además de los tratamientos con hierbas, la curandera comparte y ayuda a quienes visitan su sitio de trabajo el Temazcal Amalinalitzin a seguir una serie de pasos que asegura, sirven para purificarse y vivir mejor.

Comida saludable

Temazcal  Amalinalitzin 

Ubicación: Avenida Nuevo León, # 732, Barrio Caltongo, alcaldía Xochimilco

Previa cita: (55) 4081-5969

Fuente: El Excelsior

Post Author: Apromeci

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