LA GRANDIOSA RIVIERA MAYA

Está situada en el extremo oriental de la península de Yucatán, en el estado de Quintana Roo y es bañada por el mar Caribe. La Riviera Maya se extiende a lo largo de 120 kilómetros de costa, desde Cancún hasta Punta Allen, un poco más allá de Tulum. Aunque hoy sea terreno abonado para turistas, en sus tiempos fue un importante centro religioso para los antiguos mayas, de ahí que todo lo que vas a ver esté rodeado de magia.

Su clima es semitropical, con una temperatura promedio anual de 25°C.

UN POCO DE HISTORIA

En el Periodo Posclásico de la Historia Maya, los centros de poder se trasladan poco a poco hacia la Península de Yucatán, principalmente a las ciudades de Mayapán y Chichén Itzá, pero también a las nuevas ciudades de Tulum y San Gervasio, situadas en la Riviera Maya.

Mayapán


chichen itzá

El periodo abarca, aproximadamente, desde el año 1000 hasta el 1697 y comienza tras el abandono de muchos de los centros teocráticos donde hasta entonces se había concentrado el poder. En esta época, los gobernantes tienen un marcado carácter militarista. Los precursores del nuevo poder provenían del sur de Tabasco, se les conoce como putunes y tenían importantes alianzas con los habitantes del centro de México, los toltecas, hasta el punto de que hay investigadores que afirman que el mismo rey Quetzalcoatl, expulsado de sus dominios, había sido recibido por los putunes e instalado en Chichén Itzá. Pero según otras fuentes, esto sería de todo punto imposible a causa de las fechas discordantes entre la vida de Quetzalcoatl y el apogeo de Chichén Itzá.

Los putunes tenían varias ramas. Una de las más poderosas era la de los itzaes, que fueron los que conquistaron Chichén y le añadieron Itzá, o “de los itzaes”. Al parecer, itzaes significa “aquellos que hablan la lengua entrecortadamente”, curioso. Pues bien, estos itzaes fueron los que más influencia tuvieron en la actual Riviera Maya.

Grandes navegantes por tradición, los putunes itzaes desarrollaron un gran poder comercial, usando las extensas redes de ríos internos que recorren el actual Estado mexicano de Quintana Roo. Se apropiaron de los puertos que habían funcionado hasta entonces bajo la influencia de los mayas asentados en el norte de la actual Guatemala, como el de Xel-Há, y construyeron otros nuevos como el de la isla Cozumel, Tulum o el de Polé, actualmente conocido como Xcaret. Desde estas posiciones costeras fueron penetrando hacia el interior hasta hacerse con el control de toda la parte oriental de la Península de Yucatán.

Las pujantes ciudades Estado de Mayapán y Chichén Itzá, de los cocomes y los itzaes, mantenía al comienzo de este Periodo Posclásico una alianza con una de las ciudades supervivientes del Periodo Clásico, Uxmal, de los xiu, alianza conocida con el nombre de Liga de Mayapán. Esta alianza duró nada menos que cien años, pero finalizada la misma se desarrollaron las guerras entre los antiguos aliados; el caos y la derrota se apoderó de los itzaes, que abandonaron la zona para refugiarse en las selvas de El Petén, al norte de Guatemala, donde fundaron una ciudad en la isla de Tayasal, en el lago de Petén Itzá.

Mientras, Mayapán se hacía con el control de toda la zona, control que mantendría hasta el 1441, fecha en la que el rey de Uxmal arrasó la ciudad y asesinó a toda la familia real.

Acabado el dominio de Mayapán sobre la Península de Yucatán, esta se dividió en al menos 16 cacicazgos distintos enfrentados entre si en cruentas guerras. El Imperio se desmorona. Para colmo, en 1464 se produce un huracán terrible que devasta la zona y unos años más tarde se desata una virulenta epidemia de peste.

En plena decadencia, pues, llegaron los conquistadores españoles, que aprovecharon la debilidad y las peleas del Imperio Maya para ocupar con facilidad todo su territorio.  Y aunque posteriormente se produjeron algunas revueltas mayas en Yucatán y Chiapas, los españoles toman la última ciudad maya de Tayasal en 1697.

LA ACTUAL RIVIERA MAYA

Y de las huellas de una de las civilizaciones más enigmáticas de la Historia  hoy vemos en este otrora lugar grandioso a neohippies de todo el mundo que se han instalado en estas fantásticas tierras de ríos subterráneos, selva, parques naturales y playas. La denominación de Riviera Maya es moderna: fue elegida por los propios turistas después de un sinfín de encuestas y concienzudos estudios de marketing. Igual que Cancún, que fue seleccionado por computadora en los años 70 entre otros pueblos de pescadores para convertirse en lo que es hoy: un lugar que recibe, cada año, tres millones de visitantes. Pero, ¡tranquilo! esto no es gringolandia: merece la pena decir que ha estado aquí.

Sus lugares paradisíacos aparecen en cientos de folletos y ahora visitarlo está al alcance de la mano. Es la mejor excursión que va a hacer, que puede combinar, por la tarde, con una visita al parque de Xel-Há o el de Xcaret. Tiene que madrugar, para ser uno de los primeros en llegar al yacimiento arqueológico.

Xcaret

Considerado como uno de los destinos turísticos de mayor crecimiento durante la última década, en este lugar es posible descansar en lujosos resorts escondidos en la selva, que le ofrecen alternativas de diversión y descanso en sus campos de golf y exclusivos spas; en sus playas de blancas arenas, como las del Secreto y Paraíso, podrá tomar el sol y practicar todo tipo de actividades acuáticas, como bucear a más de 10 m de profundidad en las espectaculares franjas coralinas que dan forma al Gran Arrecife Maya, ubicado frente a sus costas. También descubrirá antiguas ciudades mayas como Cobá y Tulum, ubicada esta última a la orilla del mar; y conocerá increíbles reservas ecológicas como Sian Ka’an, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde también podrá practicar el ecoturismo, la pesca de pez vela y marlin, entre otras actividades al aire libre, como la caminata o la cabalgata, con el mar Caribe de escenario principal.

Durante su visita a la Riviera Maya no deje de visitar Xcaret y Xel-Há, dos de los parques temáticos más importantes de México, donde además de observar magníficos ejemplos de flora y fauna locales, tendrá la oportunidad de practicar el esnórquel en sus ríos subterráneos, una experiencia inolvidable. Y, al caer la tarde, no pierda de vista los espectaculares espacios diseñados para bailar y complacer la búsqueda de diversión nocturna con una buena copa en compañía de los amigos, o bien para comer una deliciosa langosta, atributos que consolidan la fama de la Riviera Maya como el destino ideal para disfrutar de la vida.

Tulum es la única población maya levantada justo a orillas del mar, el mar más azul que haya visto jamás. Llévese el traje de baño y después de la visita podrá darse un chapuzón en su coqueta playa de arena blanca.

Tulum quiere decir “fortaleza”, y eso es lo que es, así que no espere pirámides. Se encuentra situado a 1 kilómetro y medio del pueblo, distancia que puede recorrer subido en un trenecillo que le dejará justo a las puertas del recinto. Puede ver todo en una hora, pero no se de prisa.

Disfrute de esta ciudad construida en torno al año 1250, durante el declive del Imperio Maya. Las iguanas –en libertad por el yacimiento– irán marcando tu camino tras las murallas. Verá numerosos templos y un castillo, dedicado, tal vez, al dios Kukulcán. Lo mejor es visitar todo el complejo antes de las 10 (abren desde las 7 hasta las 17 h), para evitar los grupos de turistas, o, por la tarde, a última hora, cuando la luz es magnífica, perfecta para hacer una buena foto y tener un gran recuerdo.

Y hablando de recuerdos, en la avenida de Tulum encontrará tiendas de artesanía, con ropa, collares y pendientes de plata, cerámica… Verá que es todo carísimo, así que si se encapricha de algo, regatee. La librería que hay junto al yacimiento, es sin embargo, asequible y bastante variada.

Tulum

Si va por su cuenta a Tulum, debe saber que a sólo 3 km se encuentra el Gran Cenote, uno de los lagos subterráneos más bonitos de la región, para bucear, nadar o hacer submarinismo. Para bucear, llévese en la mochila gafas y tubo, así no tendrá que alquilar nada.

Hoy la franja costera de la Riviera Maya se ha convertido en un sitio ideal para vacacionar, con su amplia gama de servicios orientados a satisfacer al turista más exigente. Hay una gran variedad de posibilidades de hospedaje en hoteles grandes, medianos o pequeños, pero también puede uno alojarse en una cabaña solitaria a la orilla del mar, o dormir a la luz de la luna en una hamaca colgada de las palmeras.

Una característica más que redondea el panorama de este maravilloso destino turístico es su calidad ecológica, pues constantemente se limpian las playas y se realizan campañas de educación ambiental. Todo esto, en suma, hace de la Riviera Maya, efectivamente, otro mundo.

Post Author: Apromeci

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