Participación política de indígenas, insuficiente: organizaciones

La participación política de la población indígena y afrodescendiente en el proceso electoral avanza pero no es suficiente. En el conversatorio con mujeres representantes de este sector de la población, organizado por la Asamblea Nacional Política de Mujeres Indígenas y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), advirtieron que la paridad de género no puede alcanzarse si no se incluye a mujeres de este grupo.

El racismo, la discriminación y la violencia son obstáculos que evitan que indígenas y afromexicanas logren acceder a algún puesto de elección, señalaron.

Zenaida Pérez Gutiérrez, del ILSB, expuso que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió que en 13 distritos electorales federales con población mayoritariamente indígena se otorgaran candidaturas para diputaciones de mayoría relativa a ciudadanos indígenas.

En caso de cumplirse la resolución, añadió, “será un gran avance pues las 13 curules en el Congreso significarían 2.6 por ciento del total de diputados, algo histórico en el país en este tema. Sin embargo, aún estamos lejos de estar totalmente representados”, pues el porcentaje debería llegar al 21.5 por ciento correspondiente al total de personas indígenas en México.

Añadió que en la Cámara de Diputados, en el periodo 2012-2015, del total de diputados, el uno por ciento eran mujeres indígenas.

Cristina Solano Díaz, de la asamblea, dijo que no existe “una documentación exacta que exponga cuántas mujeres indígenas están participando”.

Beatriz Amaro Clemente, lideresa afromexicana, señaló que la principal exigencia de este grupo poblacional es el reconocimiento constitucional y la inclusión de la historia de los pueblos negros en México.

Mijane Jiménez Salinas, activista afrodescendiente, exigió a las instituciones internacionales y mexicanas “basta de la simulación, es necesaria una inclusión verdadera”.

Martha Sánchez, indígena amuzga de Guerrero, dijo que los casos de Nestora Salgado, candidata de Morena para el Senado, y de la ex aspirante a candidata independiente para la Presidencia, María de Jesús Rosendo, “Marichuy”, son ejemplos de la violencia política hacia mujeres indígenas.

 

FUENTE:   jornada.unam.mx   

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