Tablero de la Cruz Foliada, Palenque, Chiapas.

Por: Yaoehecatl KM

En Palenque, antigua ciudad maya ubicada en el actual Estado de Chiapas, se encuentra un conjunto arquitectónico conocido como la Plaza del Sol. En esta plaza hay un edificio conocido como el Templo de la Cruz Foliada, en el interior de este recinto se encuentra un tallado en piedra, una lápida esculpida con escenas y glifos, al cual se le ha llamado “Tablero” y en el que se observa a dos personas de pie, una más grande que la otra, y en medio de ellas una imagen que parece una “cruz”, rodeadas todas estas imágenes de símbolos mayas. La “cruz” es en realidad una representación simbólica del árbol cósmico, el árbol de la creación que, en la cosmogonía de las antiguas culturas, se encuentra en el centro del mundo. La escena del Tablero de la Cruz Foliada muestra un momento de la ceremonia en que se designa como gobernante a K’inich Kan Bahlam (izquierda), es decir, el momento de su entronización, ocurrida, según la correlación con la cuenta del tiempo maya, el 7 de enero del año 684.

En el centro de la escena aparece el árbol cósmico que extiende sus brazos como plantas de maíz de los cuales surgen unos rostros, acaso las divinidades de esta planta sagrada. El árbol, en forma de “cruz”, por lo que también se le llama árbol cruciforme, se encuentra apoyado o, mejor dicho, nace del “monstruo de la tierra”, o “serpiente descarnada”, Sak B’aak Naah Chapaat, ser que simboliza el Xibalba, el inframundo de la cultura maya. En la cúspide, posado sobre el árbol cruciforme, o la planta de maíz, se encuentra el ave celestial, al parecer un quetzal, ave por excelencia de la cultura maya que simboliza el estrato celeste y que representa a la divinidad suprema de los mayas: Itzamnaaj K’inich Ajaw, quien, al parecer, estaría atestiguando y avalando la entronización del nuevo gobernante: K’inich Kan Bahlam.

 

K’inich Kan Bahlam sostiene en sus manos una pequeña figura con los rasgos de Hu’n, una de las divinidades mayas. El nuevo gobernante se encuentra parado sobre un rostro, el monstruo de la tierra, también identificado como la Montaña del Maíz (Yax Haal Witz Nal). La figura del lado derecho se ha identificado como el padre de K’inich Kan Bahlam, el fallecido K’inich Janahb Pakal, quien, según se interpreta, porta un atuendo funerario y se encuentra sujetando con su mano izquierda lo que se ha identificado como un punzón sangrador. K’inich Janahb Pakal se encuentra parado sobre un caracol del que brota una planta de maíz junto con un rostro, y en el interior del caracol asoma otro rostro identificado como Matwiil, otra de las divinidades mayas.

Del monstruo de la tierra, Sak B’aak Naah Chapaat, surge una forma sacralizada de la planta del maíz (como árbol de los mantenimientos), cuyas mazorcas se convierten en rostros de la divinidad de esa planta. Las hojas de la planta del maíz forman al mismo tiempo el tocado o “penacho” que portan estos rostros divinos del maíz. Lo mismo sucede con el rostro que surge del caracol. Acaso sean los rostros una forma de indicar el Tonalli de la planta de maíz, es decir, que tiene espíritu o aquella energía que les anima y da vida. Debajo del rostro central, o monstruo de la tierra, aparece cinco veces el signo Ahau, considerado el último de los veinte signos de los días del calendario maya.

Según los arqueólogos Guillermo Bernal, Martha Cuevas y Arnoldo González, es posible que esté implicado el concepto “K’an Nahb”, “precioso cuerpo de agua”, que refiere al agua que fecunda, fertiliza y que permite el crecimiento de los cultivos. Esta idea de que la escena del Tablero del Templo de la Cruz Foliada refiere al agua que fecunda la planta de maíz, también es apoyada por los estudiosos mayistas María Teresa Uriarte Castañeda y Erik Velásquez García, quien llaman a este tallado del Tablero como “Lago precioso de la Planta del maíz”.

En conclusión, K’inich Kan Balam dejó tallado en el Tablero de la Cruz Foliada sus derechos legítimos al trono de Lakamha’-Palenque. Dejó manifestación de su ascenso al poder, con todos los atavíos de su cargo.

 

Fuentes:

Guillermo Bernal, Martha Cuevas y Arnoldo González, Palenque, Chiapas, México. Guía de zona arqueológica. Revista Arqueología Mexicana.

Revista de la Universidad de México. No. 139 (2015) Florescano.

UDLAP Bibliotecas. Acervos Digitales. Archivo Miguel Covarrubias

Post Author: Apromeci

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