Herbolaria mexicana persiste a pesar de las grandes farmacéuticas

“Ya no somos indios para curarnos con hierbas”, es como se expresan algunos ciudadanos que se olvidaron de la herbolaria mexicana.

 

​Sentado bajo una carpa, a un costado una bocina, un micrófono y frente a él, diversas plantas, entre estas; maguey morado, sábila, cañafístula, hierba mala, vicaria, artemisa, chancarro, cundeamor, y una gran variedad de más plantas; Moisés Marín Rubio, explica a los curiosos peatones las propiedades curativas de hierbas y plantas.

Siguiendo con los conocimientos heredados de su abuela, originario de Puebla, a sus 55 años de edad explica que las plantas y las  hierbas se utilizan como medicina desde hace muchos años, nada más que ahora las personas se intentan curar con “pura química”.

“A esto, algunos les dicen mal monte, pero hierves una planta y la tomas, y puede controlar la diabetes, algunas las licuas, otras te las aplicas como cataplasma,  y se controlan muchas enfermedades, como  problemas renales, colitis, asma, tos crónica, hemorroides, tifoidea, flujo y otros”, detalló.

Marín Rubio relató que la escuela de la vida les enseña estos conocimientos, “a mí me platicaba mi abuela, cuando platicas con personas adultas ellos son la escuela de la vida, dice el dicho que más sabe el diablo por viejo que por diablo”.

Mientras empaca algunas hojas, explica: “yo regalo la receta, para quien quiere escuchar, todas las plantas son medicinales, todo lo puso Dios, nos lo regaló la herbolaria mexicana y es extensa, pero se está perdiendo,  porque ahora la gente prefiere la medicina, son buenas, pero se necesita saber cómo se prepara, porque la medicina está en las plantas”.

Relata que aprendió las propiedades curativas de las plantas desde que era joven, ya que su abuela se dedicaba a la venta de hierbas y plantas, ahora muchos años después enseña a quienes se acercan, lo relacionado a la herbolaria mexicana.

“Yo tuve la oportunidad de ser un profesionista, pero cuando se es joven poco importa, y ahora hago lo que más me gusta, ando lastimado de la garganta, pero quiero trabajar, soy naturista, médico tradicional, pero que me llamen merolico no me ofenden, me ofenden cuando me llaman brujo, si quieres llamarme merolico adelante, pero brujo no soy”.​

 

FUENTE: presencia.mx 

Post Author: Apromeci

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