Tianguis indígenas; joyas de la cultura prehispánica, luchan por sobrevivir

No se tratan de cualquier mercado, estos tianguis en Puebla, Guerrero, Chiapas y Oaxaca son reliquias que han sobrevivido a lo largo del tiempo y resguardan la cultura prehispánica.

En estos sitios, los vendedores dialogan en sus propias lenguas, visten con orgullo sus trajes tradicionales, aplican las técnicas artesanales que les fueron transmitidas de generación en generación e incluso aún usan el trueque, como ancestralmente se realizaba, todo con el fin de preservar y dar sentido a su permanencia dentro de la comunidad.

Uno de ellos es el tianguis de la Plaza Principal de Cuetzalan en Puebla, muestra el gran patrimonio cultural de la Sierra, pues todos los pueblos colindantes acuden luciendo trajes tradicionales. En él se puede comprar tanto alimentos como café, especias, semillas y frutos; así como artesanías típicas (tejidos y bordados). Su más grande atractivo, es que a partir del mediodía al finalizar la misa, los famosos voladores actúan en un poste de más de 20 metros.

En Chiapas, el tianguis de San Juan Chamula es donde se ubica la comunidad Tzotzil que suele ser más frecuentada, donde se pueden encontrar una amplia variedad de artesanías de la zona como son textiles de lana y algodón fabricados en telar de cintura, sombreros de palma, instrumentos musicales y productos de piel. También se puede encontrar el “pox”, un aguardiente regional hecho mediante la fermentación del maíz para actos ceremoniales.

El tianguis dominical de Chilapa, ubicado a dos horas de Acapulco, en su momento fue el centro de abastos más importantes de Guerrero, sin embargo, la invasión de tiendas departamentales a su alrededor y la indiferencia de las autoridades hace que los comerciantes de este ancestral tianguis piensen que le quedan pocos años de existencia. En él todavía se puede encontrar desde pozole, carne, camote, artesanías y el Chilate, famosa bebida elaborada con arroz, cacao y canela.

Por otra parte, en el tianguis en Tehuantepec en Oaxaca, se pueden encontrar todo tipo de artesanías típicas, sobre todo por la variedad de los textiles del Istmo que ofertan una amplia variedad de ropa y trajes regionales con bellos bordados así como la producción de barro negro. En él, las mujeres vendedoras se caracterizan por ser quienes dan la última palabra para cerrar cualquier trato.

Vencer la globalización

Los tianguis han formado parte de la historia mexicana desde tiempos prehispánicos y han funcionado como un registro de la vida diaria de la sociedad.

Por ello, según Amalia Attolini Lecón investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los tianguis representan los espacios donde los indígenas no pudieron ser derrotados por la Conquista española y han sobrevivido a la globalización. En la actualidad, la mayoría de los tianguis se han modificado pero algunos han logrado mantener su esencia. De acuerdo a una encuesta realizada en 2015 por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) a pesar de que el 65 por ciento de los encuestados prefiere las frutas, verduras, carnes y pescados por su calidad y frescura; en la actualidad, los supermercados ocupan el primer lugar con el 63 por ciento de compradores, lo cual deja a los tianguis en el cuarto lugar de compras.

Sin embargo, si algunos tianguis prehispánicos han podido mantenerse ha sido porque han preservado la tradición cultural del pueblo indígena al que pertenecen mediante la venta de productos que vienen directo del campo, son proveedores de productos manufacturados por la comunidad y están localizados en espacios estratégicos, es decir: se ubican junto a los espacios-ritual como iglesias.

Los tianguis sin duda siguen validando la identidad cultural y la resistencia de los indígenas ante la modernización de todos los espacios. Además, ofrecen un valor agregado y turístico que ayuda a fortalecer la economía local de los pobladores.

FUENTE: lasillarota.com

Post Author: Apromeci

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