¿Qué “celebramos”?

independencia

En 1325 se fundó la ciudad de Mexihco-Tenochtitlan. Los mexihtin vieron el águila parada sobre un nopal que brotaba de unas piedras en medio de aquel gran lago. La promesa dada por Huitzilopochtli se cumplía. Trece años después, en 1338, se fundó la ciudad hermana, gemela, de Tenochtitlan: Mexihco-Tlatelolco. Todos se hacían llamar mexihtin (mexicas o mexicanos, en plural) o mexihca (mexicano, en singular). Los mexicas crecieron económica y militarmente, y se expandieron por todo el valle y por toda la zona central de México. Crearon alianzas con otras poblaciones. Y aunque también tuvieron enemigos –ya que no todos estaban de acuerdo con lo que hacían–, todos ellos compartían algo en común: tenían una misma cosmovisión. Esta cosmovisión que compartieron todas las poblaciones del México antiguo, les permitió tener algunos elementos culturales en común, como el cultivo del maíz, el uso de plantas medicinales, construcción de centros ceremoniales, o el respeto al sol, a la lluvia y a la tierra. Esta cosmovisión les permitía entenderse y comprenderse en asuntos relacionados con la religiosidad, la espiritualidad, con la creación del mundo, del universo, la existencia del hombre. Les permitió comprender su entorno y su relación con la naturaleza y con todo lo que había en ella. Esta cosmovisión les permitió elevar su pensamiento a la comprensión de que existía una Fuerza, una Energía Dual, creadora de todo lo existente y que regía todo el universo. Bajo ese principio rector dual, construyeron sus civilizaciones, sus culturas, sus instituciones. Todos los ámbitos de sus vidas –lo político, lo religioso, lo social, lo económico, la guerra–, se encontraban regidos por ese supremo principio dual.

fundacion

En 1519 llegó Hernán Cortés a México. Entró por el mar del oriente y desembarcó en las costas de Veracruz. Ahí comenzó la invasión del hombre europeo y de la cultura occidental. Ahí comenzó la destrucción y la erosión de las culturas del México antiguo, de su cosmovisión. En 1521 Cortés consumó su victoria militar sobre la otrora poderosa Mexihco-Tenochtitlan. Los mexicas, vencidos, junto con sus aliados, tuvieron que soportar la humillación de la derrota, pero más que eso, tuvieron que soportar el cambio de cultura, el cambio de ideologías, de pensamientos, de cosmovisión. Aquí, en este cambio cultural, perdieron todas las poblaciones originarias de México, incluso los aliados de Hernán Cortés. Después de la invasión española, los mexicanos nunca más volvieron a recuperar su cultura, sus tradiciones, sus costumbres, sus maneras de hacer las cosas, sus maneras de aprehender y comprender la naturaleza y el universo. Al menos, ya no con la libertad de antes.

cortes-03

En los primeros años del gobierno español, la población originaria de México fue minada, explotada, repartida en encomiendas, esclavizada; muchos de ellos fueron exterminados en las minas por el intenso deseo español de encontrar oro.

explotacionb

Tres siglos, trescientos años duró la dominación de la corona española en territorio mexicano. Durante ese tiempo surgieron nuevas clases sociales, producto de la mezcla de sangre entre españoles, población indígena, y las personas de raza negra traída por los hispanos. Los españoles crearon una terrible escala de degradación racial y social; por supuesto, quienes llevaban la peor parte eran los hijos nacidos de la población indígena y negra, y de la mezcla entre ellos. Así surgieron categorías raciales a las que llamaron: “saltapatras”, “tente en el aire”, “No te entiendo”, “Ahí estas”, “Lobo”, “Gibaro”, “Morisco”, y los ya conocidos “Mestizos”, entre muchas otras. La población mestiza, producto de la mezcla entre español e indígena, no fue querida ni aceptada por la población española, sobra decir, cuyos padres de las criaturas eran los españoles. Ya que decir de los “saltapatras” o de los “tente en el aire”. Las primeras generaciones de mestizos, muchos de ellos, siendo rechazados por la población hispana y vistos con incertidumbre y duda por la población indígena (ya que no eran 100% indígenas) se convirtieron en los delincuentes y criminales más temidos durante la época colonial. Así surgieron los primeros “nuevos” mexicanos.

clases-sociales

Para el año de 1810, las ideas del liberalismo político y económico, las ideas de la Ilustración, la invasión de Francia a España, y la inconformidad política y económica, llenaron de valor a la población criolla (los hijos de los españoles nacidos en México) para proclamar la independencia de la Nueva España de la corona española. Para entonces, los criollos se encontraban molestos, disgustados, por la imposición de la reformas borbónicas, impuestas por la corona española, las cuales les habían quitado un gran numero de derechos y privilegios, además de aumentarles los impuestos. Fueron realmente los criollos los que iniciaron el movimiento de “independencia”, fueron ellos los que, cansados del desplazamiento político, social y económico, decidieron quedarse con el poder que hasta entonces pertenecía a España sobre este territorio.

La población indígena fue convocada (o usada, depende como se vea) y bajo el discurso de “independencia”, “libertad” y una mejor vida, apoyó la causa criolla. Más de diez años duró la guerra de independencia. La iniciaron los insurgentes (criollos y mestizos) luchando contra el ejercito realista (de la realeza, de la corona española, hispanos). Los lideres criollos que iniciaron el movimiento insurgente no terminaron la guerra, uno a uno fueron muriendo. Al final, el jefe del ejercito realista, Agustín de Iturbide, al darse cuenta que no podría derrotar a Vicente Guerrero, ya que él conocía mejor el terreno (y le había ganado varias batallas), decidió pactar con él y terminar con la guerra de “independencia”. Así que, el que luchaba contra los “independentistas” termina consumando la “independencia” de México, el hombre que trabajaba para los intereses españoles. Antes, Agustín de Iturbide había sido elegido jefe del ejercito realista por parte del virrey y de los conservadores (los criollos e hispanos fieles a la corona) para que, una vez ganada la guerra, el jefe militar estableciera una monarquía. Todo se convirtió en una lucha entre criollos e hispanos por el poder político sobre el territorio mexicano. Y, al final, lo que sucedió fue que Iturbide fue proclamado “emperador” y se estableció un sistema “monárquico” para la reciente nación “independiente”. Es decir, continuaba el mismo régimen político que en la colonia, gobernando un “monarca”, sólo que ahora “independiente”. Los mexicanos tuvieron entonces un “Alteza Serenísima” o un “Emperador” gobernando sobre ellos (¿cuál fue el cambio político respecto a la corona española?). México no nació como un sistema democrático, ni libre, no nació como República.

entradaejercitotrigarante

Mucha gente quedo inconforme, pues muchas personas del régimen anterior seguían gobernando bajo el nuevo imperio de Iturbide. La sociedad mexicana se dividió entre liberales (los que querían un régimen republicano, es decir, realmente libre e independiente) y los conservadores (aquellos que querían mantener los privilegios del antiguo régimen monárquico). Estalló la guerra civil en México, liberales contra conservadores o dicho de otra forma: el pueblo contra los poderosos. Esta guerra entre mexicanos duró muchos años, sangrando al país, dividiéndolo.

Llegó Benito Juárez, enfrentó las hostilidades políticas, las invasiones extranjeras y la guerra. Al final, puso cierto orden a la nación, hubo un periodo de relativa calma y paz social. Después llegó al poder Porfirio Díaz. México se “moderniza”, se “afrancesa”, la clase alta y pudiente alaba todo lo que hace por México el Sr. Díaz, porque lo ha subido de “categoría”. Pero en los campos, en la provincia, la gente sigue más miserable que nunca. Francisco I. Madero proclama la revolución, un nuevo movimiento armado, y los caudillos del norte y del sur, Francisco Villa y Emiliano Zapata, se le unen. La guerra dura cerca de diez años. Al final, los que luchaban contra los revolucionarios, terminan consumando la Revolución Mexicana.

caudillos

Viene después una serie de asesinatos y de crímenes políticos entre los que participaron en la revolución y los nuevos sucesores políticos. En ese contexto de sangre y persecuciones se gestan los primeros grupos políticos. Nace el PNR (Partido Nacional Revolucionario) que a la postre se convertiría en el PRI (Partido Revolucionario Institucional) y gobierna México por más de setenta años. Algunos han llamado a este periodo de gobierno del PRI como una dictadura disfrazada.

En su mayoría, con algunas excepciones, los gobiernos que han regido la vida de este país, han sido sucesores del primer gobierno invasor. Ninguno de ellos se ha preocupado por restaurar las formas antiguas, aquella cosmovisión que permitió comprender la existencia y el universo de otra manera, y que permitió que tuvieran cosas en común las diferentes poblaciones del México antiguo (el trabajo colectivo, el respeto a la naturaleza, las connotaciones sagradas, etc.). Desde la llegada de la cultura occidental, siempre se ha fomentado el individualismo, la obtención de la riqueza y dando suma importancia a lo material.

Aquí se han mostrado algunos aspectos negativos de la historia de México, pero, por supuesto, que también tiene aspectos positivos esta nación, historias positivas, incontables, que contar. La intención de narrar estos aspectos ha sido solamente para que nos conduzca a una reflexión, teniendo en cuenta un punto de partida, unas referencias históricas. Y el punto para esta reflexión es ¿Qué celebramos los mexicanos el 15 de septiembre? ¿En realidad nos “independizamos”? ¿Somos libres de quién o de qué?

Algunas preguntas de esa reflexión sobre la “independencia” son: ¿Los mexicanos hemos vuelto ha recuperar lo que fuimos antes? ¿Hemos recuperado algo de las antiguas formas de vida? ¿Hemos recuperado nuestras lenguas (idiomas) originarias, autóctonas? Si somos “independientes” de España, ¿por qué seguimos hablando español? ¿por qué seguimos usando como moneda “el peso”? En otras palabras, si México se independizo, ¿por que no ha recuperado su cosmovisión antigua y sigue sujeto a la forma de vida occidental? ¿Por qué los mexicanos no volteamos a ver las culturas del México antiguo como modelos para nuestra vida actual? ¿Por qué algunos mexicanos se avergüenzan del color de su piel o de sus rasgos indígenas o de la lengua indígena que hablan? ¿por qué algunos usan el término “indio” como algo despectivo y peyorativo? ¿hemos cambiado nuestra forma de pensar? ¿O continuamos con el mismo pensamiento colonial, impuesto desde la llegada de los españoles?

Por: Karloz Miranda -Yaoehecatl-

 

Post Author: Apromeci

Deja un comentario