En riesgo por mina vestigios arqueológicos en Huauchinango Puebla

Estudiosos huauchinanguenses hallaron montículos de piedra, estructuras piramidales, muros y algunas terrazas parte de vestigios arqueológicos en la cima de un cerro al suroeste de la cabecera municipal, en cuya ladera se excava una mina de piedra que puede verse desde la autopista México-Tuxpan, sitio conocido como Teopanzolvo, ubicado en territorio de la junta auxiliar de Xaltepec y propiedad de la familia Patricio.

vestigios HuauchinangoEl historiador Guillermo Garrido Cruz, el lingüista René Esteban Trinidad y el músico Arturo Allende, fueron quienes hicieron el hallazgo y dieron a conocer públicamente algunos datos de su exploración, indicando que pidieron ya la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia de Puebla, a través de su subdirector Alfredo Barquera Díaz Barriga, pues consideran alarmante que donde se encuentran las ruinas, hay una pedrera en explotación y esta actividad está arrasando con todo, “ya casi llegan a las orillas del sitio arqueológico”.

Este, es un lugar sacralizado, pues los habitantes de muchas comunidades como por ejemplo Cuacuila, Xaltepec, Papatlatla y Papatlazolco aún siguen llevando ofrendas, incluso dicen que “los conocidos mitos de que allí había una iglesia, pero que se hundió el cerro y la iglesia se partió. Los mitos incluyen que se escuchan los sonidos de la campana del lugar”. Esto como muestra del simbolismo que representa para los pueblos indígenas de la región y es visitado frecuentemente por los tlamatqui –sabios-.

A pesar de las dificultades del lugar, los investigadores se pudieron percatar de que hay un sistema de terrazas que se sugiere fueron construidas hace siglos, pues no se ha logrado precisar la época, ni la cultura a la que pertenecen, aunque probablemente sean totonakús, que aún se utilizan para la agricultura. “También vimos montículos y estructuras”, agregaron.

René Esteban Trinidad estudioso de la ritualidad, los sitios sagrados y la sabiduría indígena dijo que en Teopanzolco no todos los nahuas que habitan ahí saben del lugar, pero algunos aseguran que “a finales del año y, en ocasiones, a medio día, se escucha la campana de la iglesia del pueblo de Teopanzolco. Dicen que era una iglesia grande y que se la tragó la tierra, otros comentan que la campana es de oro y cuando se mueve la tierra se escucha la campana. El punto es que se habla de un lugar sagrado y podría ser que este pueblo también le ofrendaba al santuario de Nacpinzaza”, una cueva que es considerada la “nariz” otra denominada Cuhzazantla.

Agregó que a estas cavernas naturales se acude con fe y devoción para realizar la solicitd de agua, “Se acostumbra ir primero a Cuhzazantla y luego a Nacpinzaza, dado que ambos lugares son considerados ‘fuertes’”, debajo de Teopanzolco y Nacpinzaza está un manantial muy grande, “se llama Puyecatl -agua salada-. Allí encuentran nixtamal que los nahuas dicen que es de un pueblo que está abajo del cerro”.

Debido a esto, consideran que sería benéfico que arqueólogos e investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hagan una visita para constatar la actividad de la pedrera, puede afectar en el futuro el sitio e indicaron que si deciden su rescate y conservación, podría ser un elemento de desarrollo para la región, porque está ubicado en un lugar estratégico donde se domina todo el valle de Huauchinango.

Fuente: Portal Regeneración

Post Author: Apromeci

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