Álamo negro ancestral remedio para heridas y llagas

Entre el álamo blanco y el álamo negro (Populus nigra, L.), ha habido siempre controversia respecto a sus usos. Andrés de Laguna decía que “de las flores del álamo blanco se hace comúnmente el ungüento llamado popúleon, el cual admirablemente refresca y mitiga todo el dolor, aunque, según Galeno y Paulo Egineta parece que se debe hacer de las flores del negro. Mas, conviene considerar que por las flores del álamo entienden los escritores aquellas pelotillas vulgarmente llamadas ojos, que se ven en entre ambos álamos al asomar de las hojas, de las cuales se hace el ungüento, porque ni el uno ni el otro produce flor, como bien lo anotó el Hermolao en sus corolarios. “El pópulo blanco se llama así porque tiene el envés de las hojas blanco; el otro se llama negro porque de entre ambas partes es verdescuro“.

Populis nigra

Al álamo negro que hoy nos ocupa, se le conoce también como  álamo negrillo o chopo mosquitero, Mide de 15 a 25m de alto y su corteza es gruesa de color café a grisáceo con fisuras profundas y ramas jóvenes vellosas. Las hojas tienen unos soportes de 3 a 8cm de largo, de forma de huevo o casi triangular, con bordes aserrados de color verde oscuro y  la consistencia de cuero. Las flores están colocadas en forma de cordoncitos. Los frutos son redondos y se abren en 4 partes.

Originario de América boreal y occidental,  se ha adaptado a diferentes condidiones ecológicas. Es muy común verlo como planta ornamental.

En las yemas foliares del álamo negro se encuentran varias materias resinosas y una esencia de color amarillento y olor parecido al de la manzanilla, constituída por una mezcla de parafinas homólogas (de unos 24 átomos de carbono), de d-humuleno y de diversos sesquiterpenos. Además, se encuentra en ella los ácidos málico y gálico, una grasa, una substancia cristalina de naturaleza glucosídica, salicina, populina, tectoscristina, crisina (dioxiflavona y oxi-metoxiflavona).

Las hojas tienen un gusto amargo y son astringentes, diuréticas y combaten las lombrices y parásitos del intestino.

Álamo Negro

Este árbol grande, esbelto, conocido en todas partes tiene propiedades curativas ocultas que ofrece a la humanidad. Es conocida, por ejemplo,  la aplicación de las yemas, especialmente aquellas que contienen bastante resina, en catarros, enfermedades crónicas del pecho y pulmones, heridas, manos, pies agrietados, labios partidos, granos, etc. Se usa con resultados muy buenos para las hemorroides (en la traducción castellana de 1823, se dice que “es muy excelente en las almorranas”), la manera de usarlo para este efecto es tomar 1 litro del té al día (preparado en infusión). Exteriormente se emplea para lavar las partes enfermas (Un baño de asiento de 10 minutos) o se puede aplicar en forma de fomentos o cataplasmas hechos con las hojas machacadas.

En primavera, cuando todo está verde, puede obtenerse el jugo de este árbol mediante una incisión en el tronco. Dicho jugo se emplea para combatir enfermedades de las vías urinarias, vejiga, cistitis, etc., tomando diariamente una cucharadita. Exteriormente se aplica contra las almorranas y enfermedades de la piel.

Álamo Negro

En Baja California Norte y Sonora, se aprovecha, para uso medicinal, la raíz, corteza, hojas y botones, para curar llagas y heridas, soldar huesos, en trastornos digestivos, enfermedades del pecho, dolores del riñón y escorbuto. Por otro lado, el cocimiento de las hojas se ocupa para lavar las zonas afectadas por heridas. El tratamiento se lleva varias veces al día, también se recomienda aplicar una cataplasma con las hojas.

Su aplicación medicinal incluye principalmente problemas de la piel lo cual implica, el cocimiento de sus hojas y corteza junto con vaselina y aguarrás para la dermatitis, la comezón y las ronchas, En Hidalgo se machaca la corteza para lavar con ella, heridas y llagas; y hacia el centro del país, en Puebla, se recomienda para el resfriado.

La dosis ordinaria de álamo negro consiste en emplear 20 gramos de hojas en 1 litro de agua; se prepara en infusión. Diariamente se toman tres a cuatro pocillos. Para uso externo se emplea un cocimiento hecho con 40 gramos de la planta.

Si se quiere hacer un ungüento: Se prepara con 150 gramos de hojas de álamo y 500 gramos de manteca fresca, no salada y o vaselina sólida. Se deja la mezcla de álamo negro y manteca al baño maría unas seis horas. Luego se filtra la masa caliente por un lienzo.

Este ungüento, según expresa la farmacopea, sirve para templar o calmar el dolor, y quita la leche de los pechos, de igual manera se puede poner sobre las hemorroides para desinflamarlas y devolverlas a su sitio.

Post Author: Apromeci

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