Chamanismo: La capacidad de diagnosticar y curar

El Chamanismo se refiere a una clase de creencias y prácticas tradicionales similares al animismo que aseguran la capacidad de diagnosticar y de curar el sufrimiento del ser humano y, en algunas sociedades, la capacidad de causarlo. Los chamanes creen lograrlo atravesando la línea con el mundo de los espíritus y formando una relación especial con ellos. Aseguran tener la capacidad de controlar el tiempo, profetizar, interpretar los sueños, usar la proyección astral y viajar a los mundos superior e inferior. Las tradiciones de chamanismo han existido en todo el mundo desde épocas prehistóricas.

Algunos antropólogos definen un chamán como un intermediario entre el mundo natural y espiritual, que viaja entre los mundos en un estado de trance. Una vez en el mundo de los espíritus, se comunica con ellos para conseguir ayuda en la curación, la caza o el control del tiempo. Algunos antropólogos describen a los chamanes como “gente que tiene fuerte ascendencia en su ambiente circundante y en la sociedad de la que forma parte.” Un segundo grupo de antropólogos discuten el término chamanismo, arguyendo que es una palabra para una institución cultural específica que, al incluir a cualquier sanador de cualquier sociedad tradicional, produce una uniformidad falsa entre estas culturas y crea la idea equívoca de la existencia de una religión anterior a todas los demás. Otros les acusan de ser incapaces de reconocer las concordancias entre las diversas sociedades tradicionales.

El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está impregnado por las fuerzas y los espíritus invisibles, que afectan todas a las manifestaciones de la vida. En contraste con el animismo, en el que todos y cada uno de los miembros de la sociedad implicada lo practica, el chamanismo requiere conocimientos o capacidades especializados. Se podría decir que los chamanes son los expertos empleados por los animistas o las comunidades animistas. Sin embargo, los chamanes no se organizan en asociaciones rituales o espirituales, como hacen los sacerdotes.

Etimología

La palabra tungusa šamán proviene de la china sha men tomada del Pali, śamana, y en última instancia del sánscrito śramana: “asceta“, del śramati “que fatiga”. La palabra pasó a través de ruso y alemán antes de que fuera adoptada por el inglés, sham an, y llegara al español. Se refería originalmente a los sanadores tradicionales de las áreas turcas y mongolas del norte de Asia (Siberia) y Mongolia; chamán es la palabra turco-tungus para médico. En turco fueron llamados Kam y a veces Baksı.” [][]Esta teoría analiza el hecho de que esta palabra tungusa contiene la raíz “sa”, que significa “saber”. “Chamán” sería así “el/la que sabe”, una persona que es un experto en guardar los múltiples códigos con los cuales estas creencias se muestran, y tiene una visión de ellos mezclada con ciertos conocimientos.[]

En su uso común, es equivalente al de brujo; Un término que une las dos funciones del chamán: Conocimiento del saber mágico y capacidad de curar a las personas y de reparar una situación problemática. Sin embargo, este último término se considera generalmente peyorativo y antropológicamente inexacto. Las objeciones al uso de la palabra “chamán” vienen dadas por ser una palabra que viene de un lugar, de una gente, y de un sistema de prácticas específicas.

Concepto del alma

La curación se basa en los conceptos sobre el alma y las creencias de las gentes servidas por el chamán, que recupera de manos de los espíritus el alma perdida del enfermo. Los relatos de historias o los cánticos también se relacionan. Una persona que puede memorizar los textos largos o las canciones (y tocar un instrumento) es vista como favorecida por los espíritus, es un mediador entre todos ellos (incluidas las almas de los muertos) y la comunidad. En algunas culturas, esta función de mediador se puede ilustrar bien por algunos de los objetos y de los símbolos de los chamanes: Entre los selkups, un informe menciona una especie de ave acuática como espíritu-animal: Los patos son capaces de volar y bucear, por lo que son vistos como pertenecientes al mundo superior e inferior. El árbol de los chamanes es otra imagen encontrada en varias culturas (yakuts, dolgans, evenks) como símbolo de mediación. El árbol tiene raíces que pertenecen al mundo subterráneo, su tronco pertenece al centro, el mundo habitado por los humanos, y su copa se relaciona con el mundo superior.

En algunas culturas puede haber tipos adicionales de chamanes, que realizan funciones especializadas. Por ejemplo, entre la gente de Nanai, es un tipo diferente el que actúa como guía de almas. Otros chamanes especializados pueden ser distinguidos según el tipo de espíritus, o de reinos del mundo del espíritu, con que se relacionan comúnmente. Estos papeles varían en los chamanes nenets, enets, y selkup.

En las selvas tropicales, los recursos para el consumo humano pueden agotarse. En algunas culturas, como entre los tukanos, existe un sistema para el control de recursos y para evitar el agotamiento de éstos por sobreexplotación. Este sistema se sitúa en un contexto mitológico, implicando símbolos y, en algunos casos, la creencia de que la relajación en las restricciones de la caza puede causar enfermedades. Como primer maestro del simbolismo tribal, el chamán tiene un papel principal en esta gerencia ecológica, marcando las restricciones de caza y pesca. No solamente los tukanos, también muchos grupos esquimales piensan que el chamán puede sacar a los animales (o a sus almas) de sus ocultas madrigueras.

Un chamán se puede iniciar a causa de una enfermedad grave, porque ha soñado con un rayo o un trueno, o por una experiencia cercana a la muerte, o bien porque se siente llamado a serlo. Hay todo un bagaje de imágenes culturales para experimentar esa la iniciación, sin importar el método de inducción. Según Mircea Eliade, tales imágenes incluyen a menudo el viaje al mundo de los espíritus y el conocimiento de los seres que lo habitan, encontrando una guía espiritual, para emerger transformado, a veces con amuletos implantados, como cristales mágicos. Las imágenes de la iniciación hablan generalmente de la transformación y de los poderes concedidos para superar la muerte y renacer.

Post Author: Apromeci

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