Tzacualli Metztli (Pirámide de la Luna), Teotihuacan.

Por: Karloz Miranda Yaoehecatl

Llamada antiguamente como Metztli Itzacual, “Encierro de la Luna”, por los mexicas, la Tzacualli Metztli (Pirámide de la Luna) es una de las construcciones más llamativas y enigmáticas de la ciudad sagrada de Teotihuacan. Con una altura de 45.8 metros y una base rectangular de 140 por 150 metros, la Tzacualli Metztli se levanta majestuosa en el extremo norte de la gran ciudad teotihuacana. Se conforma de cuatro cuerpos superpuestos o plataformas escalonadas, aunque el último cuerpo, el que esta en la cúspide, bien podría dividirse también en dos y dar un total de cinco cuerpos como en la Pirámide del Sol.

Frente a la fachada principal se encuentra adosada una enorme estructura de cinco cuerpos escalonados en el clásico estilo de talud-tablero. Esta plataforma adosada no es una superposición como en el caso de la del Sol, sino que forma parte de la estructura misma de la pirámide.  Se cree que en la parte alta de la Tzacualli Metztli hubo un Teocalli (templo), como en la Pirámide del Sol, por lo que su altura habría sido mayor. Obviamente, después de la del Sol, la de la Luna es la edificación más grande en Teotihuacan.

La Pirámide de la Luna, al igual que la del Sol, también evoca un monte sagrado. Y como aquellos montes sagrados, los cuales son vistos como contenedores de agua de los cuales surgen los manantiales y ríos y nutren de vida a la tierra, así como también las montañas representan a través de sus cuevas el accesos al inframundo, la edificación lunar fue contemplada bajo esa misma cosmovisión.

Fueron encontradas en la plaza de la pirámide de la luna dos esculturas, una de Chalchiutlicue (la de falda de chalchiuis –jades-) divinidad asociada a los ríos y lagos, y la otra escultura dedicada a la fertilidad de la tierra. Por lo cual se cree que la Pirámide de la Luna estuvo asociada y consagrada a rituales y ceremonias vinculadas con estas antiguas divinidades del agua y de la tierra fértil.

En la Pirámide de la Luna finaliza o comienza (depende por donde inicie) la Calzada de los Muertos. Si consideramos el norte –rumbo al que se encuentra alineada la pirámide lunar– como la región de los muertos según las creencias antiguas, entonces, ahí finaliza el andar de los que han de ser transmutados a otro espacio-tiempo.

A diferencia de la pirámide solar que tuvo una sola etapa constructiva, la Pirámide de la Luna tuvo siete etapas de construcción (de la fase Tzacualli 1-150 d.C. a la fase Xolalpan 400-650 d.C). En algunas de estas etapas constructivas fueron encontrados varios Entierros-Ofrenda muy significativos.

Las Etapas de Construcción

Siete son las edificaciones que componen la Pirámide de la Luna, y cada una de ellas construidas en diferentes tiempos, en distintas épocas. Aproximadamente 300 años duró la construcción de la Tzacualli Metztli, o, dicho de otra forma, en 300 años se fue ampliando por etapas constructivas la pirámide hasta alcanzar las dimensiones que vemos actualmente. Llama la atención el periodo de tiempo transcurrido entre cada etapa constructiva de aproximadamente 50 años.

El proyecto arqueológico “Pirámide de la Luna 1998-2004” arrojó información muy importante, significativa y abundante sobre esta edificación enigmática que se encuentra en el extremo norte de la Calzada de los Muertos. Con ello fue posible determinar la historia constructiva de la Tzacualli Metztli. La secuencia arquitectónica de la Pirámide de la Luna fue posible conocerla “a través de 11 túneles excavados en las entrañas del monumento, los cuales suman en total 345 metros lineales.”[1] De esa manera, fue posible detectar los siete edificios superpuestos que componen la construcción, denominados con los números del 1 al 7. En tres de estos edificios se descubrieron cinco Entierros-Ofrenda de una gran riqueza material y simbólica, de los cuales se hablará más adelante.

Los siete edificios de la Pirámide de la Luna
Ilustración tomada de la obra “Sacrificios de Consagración” de Saburo Sugiyama y Leonardo López Luján

El Edificio 1 se encuentra debajo de la llamada Plataforma Adosada que es la construcción de cinco cuerpos escalonados en talud-tablero que vemos en el frente de la Pirámide de la Luna. Pertenece al Fase Tzacualli (100 d.C.). Significa que es la edificación monumental más antigua de Teotihuacan.

El Edificio 2 tiene muros en talud escalonados y cubre por completo al Edificio 1. Se estima su construcción alrededor del año 150 d.C.

El Edificio 3 fue encontrado casi totalmente destruido. El material con el que fue construido fue removido por los teotihuacanos para reutilizarlo en otras obras. Esta construcción fue levantada alrededor del año 200 d.C.

El Edificio 4 es una de las mayores ampliaciones constructivas en la Pirámide de la Luna. Esta edificación es de alrededor del año 250 d.C., coincidiendo con la época en que también se construyó la Pirámide de Quetzalcoatl en el sector teotihuacano denominado como la Ciudadela. La construcción del Edificio 4 fue consagrada con una ofrenda o con el denominado Entierro 2, el cual veremos a detalle más adelante.

“El Edificio 5 registra un cambio en el estilo arquitectónico de la ciudad, cuando se ponen en boga las típicas fachadas de tableros sostenidos por pequeños muros en talud. Precisamente, los cuerpos escalonados de esta ampliación lucen una rítmica alternancia de taludes y tableros, los cuales están revestidos por una gruesa capa de argamasa y un fino enlucido de estuco blanquecino.”[2] El año aproximado de su construcción es del 300 d.C. Las ofrendas rituales vinculadas a este Edificio son los denominados Entierros 3 y 6.

Para la construcción del Edificio 6 tuvo que destruirse la fachada principal del Edificio 5 y con ello se logró un crecimiento considerable de la pirámide. El año aproximado de construcción del Edificio 6 es del 350 d.C. Las ofrendas de consagración asociadas a esta construcción son los llamados Entierros 4 y 5.

Con el Edificio 7 concluye la construcción total de la Pirámide de la Luna, alcanzándose las dimensiones que se observan actualmente. Este Edificio fue explorado y parcialmente reconstruido por primera vez entre 1962 y 1964.  Se compone de cuatro enormes cuerpos escalonados con muros en talud muy altos. La fachada principal de este Edificio 7 tiene adosada una plataforma enorme de tres cuerpos, y a ésta se le agregó otra construcción, otra plataforma, la llamada Plataforma Adosada, “caracterizada por sus cinco cuerpos y decorada con tablero-talud.”[3] Estas construcciones fueron realizadas alrededor del año 400 d.C.

Como se observa, las ampliaciones arquitectónicas de la Tzacualli Metztli, sus 7 etapas constructivas, fueron aproximadamente cada 50 años, comenzando en el año 100 de nuestra era hasta el año 400. Cabe preguntarse si esta secuencia arquitectónica estuvo relacionada con la cuenta calendárica de 52 años, cuenta sagrada que establecía el fin e inicio de un nuevo ciclo o una nueva era, es posible, aunque no existen pruebas o evidencias sólidas que corroboren lo anterior. Hasta el momento, los arqueólogos o los especialistas del tema no se han pronunciado por dicha idea.

En el siguiente artículo abordaremos el tema de los Entierros-Ofrenda encontrados en el interior de la Pirámide de la Luna.


[1] Saburo Sugiyama y Leonardo López Luján, Consagración en la Pirámide de la Luna, CONACULTA, INAH, Arizona State University, Museo del Templo Mayor, México, 2006, p. 14

[2] Ibidem, p. 17

[3] Ibidem, p. 18

Fuentes:

Saburo Sugiyama y Leonardo López Luján, Consagración en la Pirámide de la Luna, CONACULTA, INAH, Arizona State University, Museo del Templo Mayor, México, 2006

Arqueología Mexicana, “Teotihuacan, guía visual”, Edición Especial, Agosto 2008, No. 28

Arqueología Mexicana, “Teotihuacan, ciudad de misterios”, Noviembre-Diciembre 2003, Vol. XI, No. 64

https://pueblosoriginarios.com/meso/valle/teotihuacan/luna.html

https://pueblosoriginarios.com/meso/valle/teotihuacan/cronología.html

Post Author: Apromeci

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