Inauguran Casa Comunitaria del Niño Indígena en Creel

Más de 120 niños y niñas indígenas que viven en la sierra, en edades para la educación de los niveles primaria, secundaria y medio superior, fueron beneficiados con la inauguración de la nueva Casa Comunitaria del Niño Indígena, proyecto de educación de calidad impulsado por la campaña Estar (Educación en la Sierra Tarahumara) de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, en alianza con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

La inauguración de este albergue se realizó en una ceremonia encabezada por Irene Ortega Cadena, directora de la Casa Comunitaria del Estudiante Indígena; Blanca Elvira González García, Lorenzo Antonio Bautista y Rafael González Valdez, supervisora de zona, jefe de Sector 02 y jefe de Departamento de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH); Eligio Morales Terrazas, director de la CDI en Carichí; Rosa María Hernández Madero, secretaria general de la Sección 8 del SNTE; Ismael Díaz Carrillo, delegado estatal de la CDI; y el Ing. Adrián Aguirre Reyna, director general estatal de Fechac.

Al respecto, el Ing. Aguirre Reyna destacó: “para los empresarios chihuahuenses la educación es un agente vital para que cada ser humano construya una vida próspera y feliz para sí mismo, su familia y su comunidad, razón por la cual -a través de la campaña Estar- reúnen el apoyo de empresas, organizaciones y fundaciones de talla nacional, para que en conjunto lleven a los niños indígenas mejores oportunidades para una formación educativa integral de calidad”.

“Este evento consiste en la inauguración de la primera parte de un ambicioso proyecto social, a través del cual facilitaremos a nuestros estudiantes indígenas la cercanía a la escuela y por ende ampliaremos su acceso a una experiencia educativa óptima, pues ya no llegarán cansados de los recorridos de hasta cuatro horas que antes tenían que andar desde sus hogares hasta el centro escolar” destacó el director general estatal de Fechac.

En esta ceremonia Juanito, un joven indígena que actualmente estudia el séptimo semestre del Centro de Intervención Educativa en la UPN, compartió su testimonio como uno de los beneficiarios del albergue: “Tengo dos hermanas que me acompañan en el albergue y una que no estudia. Lo que más le gusta de mi comunidad es mi gente que me rodea y que me da consejos para que siga adelante con mis estudios. Para mí, la escuela es muy importante, porque un día seré grande y podré enseñar a los más pequeños”.

“En este internado he vivido nueve años con tres meses. Cuando llegué, el albergue no estaba en buen estado; dormíamos tanto hombres como mujeres en el piso, sin cobijas y amontonados porque no había mucho espacio. Si no estuviera en este albergue, no seguiría estudiando por motivo de economía. Agradezco a los maestros que me motivaron a estudiar y que siguiera adelante. Yo este albergue lo veo como mi casa” finalizó.

 

FUENTE:  elheraldodechihuahua.com.mx  

Difunde este artículo:

Deja un comentario