Con ponche y tamales reciben indígenas queretanos el Año Nuevo

 

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Con ponche de frutas y tamales, así como con cohetes dedicados al santo patrono, la comunidad otomí de San Ildefonso, municipio de Amealco de Bonfil, recibe el Año Nuevo y dejan a tras los sabores amargos del año que termina.
Macrina Hernández, sexagenaria oriunda de San Ildefonso, relató que allá es común recibir el Año Nuevo a pesar de que se trata de una comunidad indígena, que antes de la llegada de los españoles se contaba el paso del tiempo con otro calendario.

“Desde hace muchos años recibimos con ponche de frutas y tamales, pero su costumbre rompió nuestra tradición ñhañhu ya que antes teníamos otro calendario”, relató la indígena dedicada a la venta de artesanía en el Centro Histórico de Querétaro.

Agua, piloncillo, canela, tamarindo, tejocote, guayabas y otros frutos son los ingredientes esenciales del ponche, mientras que los tamales son preparados con manteca y carne de cerdo o pollo.

“Los cohetes alegran a nuestro pueblo, son parte de nuestra tradición para agradecer a San Ildefonso por un año más de vida”.

Macrina Hernández abundó que la celebración de la llegada del Año Nuevo se mezcla con tradiciones ancestrales, prehispánicas, dado que los pueblos originarios se regían por otra religión y otro calendario.

Refirió también que la ultima noche del año, tanto niños como adultos, se reúnen en el centro de San Ildefonso y luego recorren los 11 barrios, como una muestra más de agradecer al santo patrono los favores recibidos.

“Recorremos los 11 barrios y en todos nos ofrecen algo de comer, ya sean tamales, atole, ponche, y luego nos vamos a nuestra casa para recibir el Año Nuevo pero sin olvidar las tradiciones ancestrales”, añadió la entrevistada.

Durante el recorrido por los 11 barrios “quemamos cohetes”, una tradición tan arraigada como peligrosa ya que, a su decir, lo hacen sin las normas mínimas de protección civil y sin la vigilancia de autoridad alguna.

Macrina Hernández consideró que el hecho de recibir el Año Nuevo significa dejar atrás los malos momentos del Año Viejo, aunque está consciente de su realidad social.

“En San Ildefonso siempre vamos a ser pobres, eso no lo podemos cambiar, pero recibimos el Año Nuevo con gusto porque tenemos vida y con eso ya estamos del otro lado”.

FUENTE: www.diariodequeretaro.com.mx

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