Tiempo de combatir la DEPRESIÓN

 

Las plantas medicinales tienen un papel fundamental en la sociedad, son parte de su esencia desde sus antepasados . En la actualidad son una alternativa para resarcir una gran cantidad de malestares, algunos físicos, otros químicos y algunos emocionales. La fitoterapia es reconocida como rama médica por la Organización Mundial de la Salud en 1978, debido a que un 25 por ciento de los fármacos actuales tienen su origen en alguna planta, y es aún mayor el porcentaje de las que tienen un principios activo vegetal, por ejemplo la aspirina viene de la corteza del sauce y la morfina de las amapolas.

efectos-secundarios-de-la-hierba-de-san-juan-1

 

Entre las diferentes enfermedades silenciosas que existen, la depresión es un mal que ha ido en aumento de forma vertiginosa. Marcada por el estrés, la ansiedad y la inseguridad. La sociedad esta en constante búsqueda para combatirla, con lo que se han considerado las propiedades antidepresivas de algunas plantas medicinales, que han sido comprobadas en diversos estudios científicos. Una de ellas es la hierba de San Juan (Hypericum perforatum, L), usada usualmente como antiinflamatorio en casos de golpes y contusiones, como tratamiento de espasmos musculares y calambres. Recientemente ha adquirido fama por sus propiedades antidepresivas.

En Alemania es la sustancia mas recetada para casos de depresión, particularmente leve y moderada, tan efectiva como los medicamentos antidepresivos comúnmente recetados. Entre sus propiedades podemos mencionar que produce un incremento en el sueño profundo al estimular el aumento de la secreción nocturna de melatonina, la cual ayuda a dormir mejor, reduce la ansiedad visiblemente a mediano y largo plazo, además de poseer un efecto benéfico para el desorden afectivo estacional.

El Ginkgo Biloba es un suplemento extraído del ginkgo, árbol que desde hace 5,000 años era considerado como sagrado por los monjes chinos. Utilizados para preservar las funciones mentales, protege la salud de varias maneras. En primer lugar es un poderoso antioxidante que neutraliza los radicales libres que pueden dañar las células nerviosas. En segundo lugar, aumenta la cantidad de oxígeno en el cerebro al incrementar su contenido en la sangre, mejora la disponibilidad de glucosa; y en tercer lugar evita la coagulación excesiva de la sangre.

El interés en las propiedades antidepresivas de esta planta surge de estudios en los que se le suministró a pacientes que sufrían de insuficiencia cerebrovascular, donde se observó que además de mejorar la circulación cerebral de los pacientes, el Ginkgo tenía el efecto de mejorar su estado de ánimo, combatiendo la depresión resultante de los cambios de envejecimiento sobre el cerebro, aumentando la cantidad de receptores de serotonina en las células nerviosas, esta momonomina es un importante neurotransmisor que funge como inhibidor de enojo, la agresión, el humor. El vómito, el deseo sexual, el sueño y el apetito, inhibiciones relacionadas directamente con síntomas de depresión.

depresion

Una tercera recomendación es la Kava (Piper methysticum), planta originaria de la Polinesia que ha adquirido fama por sus propiedades calmantes. Su mayor efectividad en cuanto a la depresión es en casos en que va acompañada de ansiedad.

Existen cientos de escritos científicos sobre esta planta. Un grupo de sustancias como Kavalactonas, que son los principales compuestos responsables de sus efectos terapéuticos. Se han identificado al menos seis de estos compuestos contenidos en la planta, aunque se han mostrado efectos benéficos utilizando solamente uno de estos compuestos.

Estas recomendaciones herbales han mostrado ser efectivos con menos efectos secundarios adversos que los antidrepresivos comunes. No obstante, existe tanta variedad en la forma en que la depresión ataca y en la forma en que el organismo humano responde a cualquier sustancia, que cualquier tratamiento con plantas medicinales debe ser supervisado por un profesional de la salud con amplios conocimientos en el tema.

 

FUENTE: Redacción APROMECI 

Difunde este artículo:

Deja un comentario