Alternativa natural para el desgaste de CARTÍLAGOS

La forma predominante es la osteoartritis, artrosis o enfermedad de la articulación degenerativa.

1 Se deteriora el cartílago articular que cubre el final de los huesos en la articulación, implicando a la membrana sinovial y al hueso próximo al cartílago, causando dolor y la pérdida de movimiento. Es una forma lenta y progresiva de artritis degenerativa que se nota más comúnmente en la vejez, aunque pueden presentarse cambios degenerativos prematuros en una persona joven si hay articulaciones previamente dañadas, fracturadas, muy torcidas o con estrés crónico por obesidad o síndrome del sobre uso repetitivo.

Las principales articulaciones afectadas son manos, caderas, rodillas, columna vertebral, cuello y espina lumbar. En fases avanzadas hay una reacción inflamatoria en la membrana sinovial, degeneración severa que causa dolor, deformación e hinchazón y reduce la capacidad de movimiento.

2 La artritis reumatoide es un trastorno inflamatorio crónico de causa desconocida que afecta a las articulaciones del organismo en general, los tejidos sinoviales se inflaman e invaden huesos y cartílagos con acción destructiva sobre la articulación. Suele concentrarse en manos y pies, muñecas, tobillos y rodillas sobre todo de las mujeres. Se cree que uno o varios antígenos, posiblemente de origen microbiano, desencadenarían la enfermedad en personas con un sistema inmunitario deficiente.

Otros factores pueden ser nutricionales, hereditarios y las alergias alimentarias, así como la asociación entre la artritis y la disfunción intestinal. No es una enfermedad de las articulaciones sino una condición generalizada que afecta en algún momento a todos los tejidos del cuerpo. Es una reacción autoinmune en la que el sistema inmunológico genera anticuerpos y ataca los tejidos de las articulaciones hasta ocasionar su inflamación.

  • Equilibrio ácido-alcalino

Gran número de especialistas en nutrición y salud coinciden en reconocer como causa común y última de un amplio espectro de patologías crónicas la alteración constante del equilibrio ácido-alcalino, y su estrecha relación con una alimentación incorrecta y el incremento de la contaminación. Al enorme déficit de alimentos vegetarianos, sin cocer, puros y naturales, con una ingesta constante de sustancias químicas asimiladas por los alimentos con los abonos artificiales, se unen otras sustancias químicas añadidas en los procesos de elaboración (conservantes, estabilizantes).

3 La mayoría de nuestros fluidos corporales son siempre ligeramente alcalinos. Las personas con artritis tienen fluidos corporales más ácidos que alcalinos. La causa primaria de la inversión ácido-alcalina se encuentra en su dieta y hábitos nutricionales. Además, en la artritis reumatoide la agresión de los anticuerpos a las células altera también el ph sinovial.

La artritis mejoraría al seguir una diete vegetariana, que normaliza el equilibrio ácido-alcalino: comer a base de fruta, legumbres, soya, tofu, frutos secos, cereales integrales, aceites de presión en frío de germen de trigo y soya, pescado azul (sardina, salmón, caballa, atún, chicharro), chucrut (col fermentada), grosella negra, nueces, ajo, calabaza. Alimentos especialmente alcalinizantes son apio, limón, toronja, naranja, castaña, plátano, betabel, granada, endivia y escarola.

  • Viejos remedios y nuevos suplementos

4Jengibre: remedio tradicional chino frente a náuseas, reumatismo y dolores estomacal y dental. Antioxidante y fuerte antiinflamatorio sin efectos secundarios.

Ortiga: ayuda en la artritis, especialmente el poder antiinflamatorio de su extracto.

Sauce: la corteza es rica en salicinas que se metabolizan en ácido salicílico, base de la aspirina, forma sintética que reduce algunos factores proinflamatorios pero puede incrementar otros, lo que no sucede con el efecto antiinflamatorio del sauce.

Aceite de pescado (omega3): efecto antiinflamatorio y disminución de la fragilidad, desgarro y deterioro de las articulaciones, sin toxicidad gastrointestinal alguna.

Sulfato de glucosamina: tomado por glucosa y glutamina, el cuerpo la sintetiza de manera insuficiente en la artrosis. Inhibe enzimas que destruyen el cartílago, es parte de los, mucopolisacáridos que dan estructura al hueso, cartílago y otros tejidos, y forma los ingredientes amortiguadores de los fluidos sinoviales de las articulaciones y tejidos a su alrededor. Como suplemento dietético las células del cartílago pueden absorberlo para formar colágeno y cartílago, mejorar la función articular y reducir el dolor asociado.

Sulfato de chondroitina: es el mayor componente del cartílago y previene su disolución por las enzimas. Su suplementación a largo plazo reduce el dolor, repara y mejora la función de las articulaciones y facilita su lubricación, lleva nutrientes al cartílago y el fluido actúa como una esponja amortiguadora.

5Trabajando juntos sinérgicamente, glucosamina y chondroitina estimulan la síntesis de nuevo cartílago y mantienen bajo control las enzimas que lo destruyen, ayudan a normalizar la matriz del cartílago y favorecen la recuperación del organismo.

Antioxidantes: el daño producido por el estrés oxidativo o los radicales libres es un factor en el desarrollo de la artrosis. Una dieta rica en vegetales y fruta es necesaria para introducir antioxidantes aunque no siempre es suficiente.

Los suplementos de vitamina C y E: pueden ser importantes. La deficiencia de vitamina C, común en ancianos, altera la síntesis de colágeno, principal proteína del cartílago. La vitamina E inhibe la ruptura del cartílago y estimula la producción de glucosaminoglicanos, sus componentes.

Ácido gamma-linolénico (GLA): ácido graso que se encuentra en el aceite de onagra, de borraja, utilizando para suprimir inflamaciones crónicas, reduce los efectos de enfermedades autoinmunes en el revestimiento de las articulaciones.

 

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