SAÚCO, protagonista de la cultura mundial

El sauco está considerado como un árbol Dios. Desde que los españoles lo llevaron a América en el siglo XVI, esta planta medicinal se aclimató en muchas regiones del Nuevo Continente, incluso en las alturas andinas.

saucoA pesar de sus propiedades curativas y medicinales, el sauco fue considerado como un árbol maldito, ya que cuenta la leyenda que Judas se ahorcó en él después de traicionar a Cristo. En las culturas celtas, la mitología menciona que las brujas se transformaban en saúcos y si se les hace una herida su madera sangra.

Sambucus proviene del latín y significa flauta, en clara alusión a su madera de médula muy blanda. El tronco de saúco tiene la corteza agrietada y de color pardo; sus flores son pequeñas y blancas. Estas últimas se emplean como té, jarabes o extractos. Los frutos maduros del saúco se emplean como laxante, pero esto puede ser riesgoso si las bayas son inmaduras. Sus hojas también se emplean para hacer cataplasmas sobre articulaciones adoloridas. Generalmente, las flores de saúco tienen su principal aplicación contra problemas respiratorios, como catarro, tos, bronquitis y padecimientos similares; además, como relajante ligero contra la ansiedad e insomnio.

Las flores han demostrado contener principios activos contra varios tipos de microbios relacionados con infecciones respiratorias.

  • Mitos, leyendas  cuentos del Saúco

sauco2El saúco es uno de los árboles con más tradición mágica en la cultura Europea. Por ejemplo, en la tradición cristiana ha sido considerado como el emblema de la pena y la muerte, pues los leños de la cruz de Jesucristo parece ser que estaban hechos de saúco. Son muchas las culturas que han considerado este árbol como maldito y han procurado que sus ciudadanos se alejen de él. Así, por ejemplo, entre los gitanos existe la creencia de no utilizarlo en sus hogueras.

En la tradición teutónica se le relacionaba con la ninfa de los bosques Hyldemoer, que habitaba en sus ramas y perseguía a quienes las cortaban. Dicen que se metía en las casas de aquéllos que habían puesto a sus pequeños a dormir en cunas hechas con su madera y les molestaba hasta que eran sacados de las mismas. Dentro de esta misma cultura, los enterradores medían a los muertos para construir sus ataúdes con varas cortadas de este árbol.

El escritor danés Hans Christian Andersen (1805-1875) es autor de diversos cuentos de hadas muy populares, entre ellos Madre saúco donde describe la vida de un niño enfermo de resfriado… Cuando estaba fuera de casa se había mojado los pies, nadie sabía cómo, pues el tiempo era completamente seco.

sauco3Su madre lo desnudó y acostó y, pidiendo la tetera, se dispuso a prepararle una taza de té de saúco, pues esto calienta… Así, el pequeño se empeña en escuchar el cuento de mamita saúco e imagina que de la tetera sale un esplendoroso saúco que lo lleva a lugares con climas muy agradables… – No me extraña – respondió la madre. Cuando uno se ha tomado un par de tazas de infusión de flor de saúco, no hay duda de que se encuentra en las tierras cálidas…

Las creencias sobre el saúco no son siempre negativas, pues los serbios se casan llevando una ramita suya como señal de que la unión será duradera.

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