Rescatará Rigoberta Menchú la cosmogonía de los pueblos indígenas a través del séptimo arte

En conferencia magistral en al Coordinación de Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Premio Novel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, dijo que es necesario rescatar la cosmogonía de los pueblos indígenas y derrumbar estereotipos creados por la industria cinematográfica. La humanidad se enfrenta al aislamiento social, pues a pesar de tener acceso a mejor tecnología, niños y adultos se encuentran cada vez más solos, rodeados de mensajes que promueven la competencia, la rivalidad y el egoísmo.

rigoberta menchuLa Premio Novel aseveró que el planeta entero necesita de mentes y mensajes positivos en favor de la construcción de la cultura de la paz, basados en la literatura infantil y el cine. Aseguró que “el mundo requiere mentes y mensajes positivos que construyan cultura para la paz”, pues “mientras más tecnología existe, la humanidad está más aislada, enfrenta los delitos de lesa humanidad, la brutalidad que se comete en la calle todos los días, la violencia intrafamiliar…”

La también Investigadora Extraordinaria de la UNAM, añadió también que mensajes de egoísmo y rivalidad llegan a los niños a través de cintas y videos que ven desde sus computadoras o teléfonos móviles. Por ello, incursionó en la literatura infantil y ahora buscará hacerlo en el séptimo arte, medios que requieren propuestas que rescaten la cosmogonía de los pueblos indígenas, pues la industria cinematográfica ha creado el estereotipo de los indígenas “como ignorantes, sucios, pobres e incivilizados, mientras su cosmovisión la reduce a brujería”.

Frente a estudiantes, académicos y niños dijo que estuvo en Nueva York en una reunión con parte del equipo que produjo la película Avatar, para entender los motivos que los llevaron a realizar esta cinta que reprodujo estos estereotipos. Menchú Tum afirmó que se mantendrá muy de cerca en proyectos educativos que incluyan valores como la multiculturalidad, pues forma parte importante del desarrollo de los pueblos. Compartió que tras la muerte de su hijo Tz’unun –hace 18 años–, decidió dedicarse a la literatura infantil, basada en los principios de la cultura maya.

Su primera obra literaria lleva por título “La niña de Chimel”,donde narra su propia niñez y rescata códigos y valores que le enseñaron sus abuelos, además de recrear los templos y las montañas de la región en que creció. “El vaso de miel” es otro de sus cuentos, en el que relata cómo es Chimel y las costumbres de la comunidad, pero también retoma aspectos del “Popol Vuh” y la arquitectura de los mayas.

Por su parte Alberto Vital Díaz, coordinador de Humanidades de la UNAM, expuso que las actividades de la Premio Nobel de la Paz son parte de la Cátedra Extraordinaria que lleva su nombre, y que se analiza la posibilidad de formar un taller de literatura oral en un futuro.

En la conferencia estuvieron presentes el director del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad, José del Val Blanco; la coordinadora del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas, Laura Elena Sotelo; y la directora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte, Silvia Núñez García.

Fuente: Boletín UNAM-2016/309

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