Huehuetlahtolli – La Antigua Palabra (IV)

Palabras del Padre a su hijo

Palabra 03

“Ihuan ma muchipa tictemo, ma muchipa tiquelehui, ticnec in cualli nexintli; ma muchipa timopepetla, timotezcahui, ma muchipa timoyecquetz, timoyecchuichiuh…”

“Y no siempre busques, no siempre desees, quieras la buena apariencia, no te estés siempre peinando, no te estés viendo en el espejo; no siempre te arregles, te engalanes…porque sólo es su capturar de gente, así envenena, engendra personas el hombre-tecolote (tlacatecolotl). Así te arrojará al agua, te despeñará, el hombre tecolote te golpeará.

Y donde hablen, ellos empezarán. No saldrás repentinamente frente a ellos, no irreflexivamente les tomarás su preeminencia, su paternidad, si no te ha escogido el Señor Nuestro [Totecuhtli]… Ellos también comerán, beberán primero; y tú no luego, con anticipación, desearás también la bebida, la comida. Aún buscarás la penitencia, la humildad. Luego ya tomarás el agua, les lavarás las manos a las gentes, les lavarás la boca. Si eres de linaje, no por eso dejarás allá tu estirpe, tu señorío, tu grandeza.

padre-hijo 01

Si no te fuera dado nada, no así has de tener envidia, no así aborrecerás a la gente, no así dejarás a tus amigos. Quizás así lo quiere el Señor Nuestro [Totecuhtli], quizás así te hace merecer.

Y no anheles, no desees la falda, el huipilli (la mujer) que infama, envilece, ensucia, pervierte a los hombres. No hagas de tu corazón [tus emociones] tu madre, tu padre. No de la ceniza esparcida, no de la encrucijada, hagas tu madre, tu padre…

Esfuérzate como esclavo, trabaja delante de Él, junto a Él, porque aún eres un agüita, un pajarito [tierno, inmaduro, inexperto], porque aún eres brote de maíz, apenas espigas. Aun cuando eres como un jadecito, una turquesita, aun cuando eres como una plumita de quetzal, no de tu voluntad te envanezcas, te engrandezcas.

papa y bebe 02

Y tampoco en algún lugar, en el cofre de las personas, en el arca de la gente, en su vasija, en su recipiente te arrojes… Y no te dediques a jugar patolli, a cosas vanas…

Acaso en algún lugar, porque hayas robado, hasta entonces te avergüences. En el mercado de ti se gritará. ¿A quién darás honra si yo que soy tu madre, tu padre, quedaré avergonzado por ti ante la gente? Ya es bueno, ya es correcto que te cuides de las cosas mundanas; obra, trabaja, recoge leña, labra la tierra, siembra nopales, siembra magueyes; de eso beberás, comerás, vestirás; con ello ya te pondrás de pie, con ello ya vivirás; así serás mencionado, serás honrado; así te conocerán tu agua, tu comida, tus parientes.”

 

Fuente:

Miguel León-Portilla y Librado Silva Galeana, Huehuetlahtolli. Testimonios de la Antigua Palabra, México, Secretaria de Educación Pública, Fondo de Cultura Económica, 1991, pp. 65-73

Redacción:

Yaoehecatl KM

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