El Paso Cenital. Cuauhtlehuani.

Sol 01

El día en que la ciudad de México recibe la mayor cantidad de energía solar no es el 21 de Marzo, en el famoso equinoccio de primavera, día en el que mucha gente va a las “pirámides” vestida de blanco y levanta sus manos al cielo para recibir la “máxima energía del sol”. No, no es en el equinoccio sino en el llamado paso cenital cuando Tonatiuh (el Sol) descarga toda su fuerza o energía sobre la antigua ciudad de Tenochtitlan. El paso cenital es cuando el sol pasa por el punto más elevado del cielo o de la bóveda celeste; a ese punto más alto en el cielo se le conoce como cenit. El paso cenital se caracteriza porque el sol se encuentra exactamente sobre la cabeza del observador, o como dicen otros, sobre la vertical del observador, es decir, el sol se encuentra justo a 90º en el cielo desde su punto de partida en el horizonte. Esta posición exacta del sol en el cielo hace que las personas y los objetos que se encuentran en la tierra no proyecten sombra.

El paso cenital sólo ocurre dos veces al año. ¿Pero cómo? Te puedes preguntar, ¿si el sol pasa todos los días por la bóveda celeste y en algún momento alcanza su punto más alto, no? Así es, pero no todos los días del año esta exactamente sobre nuestras cabezas, siempre se encuentra un poco desplazado, por eso siempre proyectamos sombra incluso siendo el mediodía, cosa que no ocurre cuando son los días cenitales, que son dos al año. Para que el paso cenital ocurra, se conjugan una serie de elementos que, según los que saben de astronomía, tienen que ver con el movimiento de rotación de la tierra, su grado de inclinación en su eje norte-sur, y las regiones geográficas denominadas Trópicos de Cáncer y de Capricornio. Esto significa que el paso cenital del sol sólo es perceptible en algunos lugares de la tierra, principalmente en los países que se encuentran cerca del Ecuador terrestre, y que este fenómeno natural no puede ser visto en los países que se encuentran más hacia el polo norte o el polo sur. Así que, México se encuentra en un lugar privilegiado para presenciar el paso del sol por el cenit, o como lo veían los antiguos mexicanos, metafóricamente hablando, el vuelo del Águila Blanca a su punto más alto: Cuahtlehuani (Águila que asciende).

Así que si quieres recibir un baño total de energía solar, los días del paso cenital son los más adecuados y no en el equinoccio de primavera. Este año 2016, el primer paso cenital en la ciudad de México, según el Calendario Galván, es el 17 de Mayo a las 13:33 hrs.

baño sol

Basta con levantar las manos y dirigirlas hacia el sol si deseas continuar con esta costumbre, aunque hay que recordar que para los antiguos mexicanos, el Tonalli, la energía procedente del sol y que nos anima, es decir, que nos da vida (junto con el Teyolia y el Ihiyotl), se encuentra albergado en la cabeza. Esto significa que la energía solar entra por la cabeza, desde la perspectiva de la cosmovisión nahua, y ahí reside una gran parte de ella; por lo que no es necesario “levantar” las manos hacia el sol. Esto me recuerda una de las funciones que tiene el uso de la pluma en la cabeza, es decir, de los tocados comúnmente llamados “penachos” y mejor mencionados como copillis o quetzalcopiltin. La pluma, desde la perspectiva de algunos danzantes, tendría la facultad de redirigir los rayos del sol hacia la cabeza. “Por el canuto de la pluma”, decía una antigua jefa de danza, “fluye la energía del sol hacia nuestra cabeza y de esta se distribuye al resto del cuerpo”; en ese sentido, somos energía solar, por eso los mexicanos también son llamados “los hijos del sol”.

cueva

No olvidemos que en lugares como Xochicalco, Monte Alban e incluso Teotihuacan, se construyeron “observatorios” subterraneos (cuevas con orificios) para observar el paso cenital del sol. Algunos estudiosos de estos fenómenos naturales, como lo fue el maestro Miguel Ángel Mendoza Kuauhkoatl, mencionaban que en dicho lugares, los antiguos guerreros hacían un tipo de meditación en estos espacios obscuros esperando recibir el “chorro” de luz en su cabeza, justo en el momento del paso cenital, con lo cual fortalecían su Tonalli.

Así que, prepárate para recibir el haz de luz en el paso cenital. Es un buen “alimento”, desde la cosmovisión antigua, para nuestro cuerpo, para nuestro Tonalli. Es algo así como “recargar la batería”. Dicho en otras palabras, dejemos que Totahtzin Tonatiuh devore nuestra sombra y nos alimente con su luz.

Por: Yaoehecatl KM

Fuentes:

http://www.comoves.unam.mx/assets/revista/4/el-dia-de-tonatiuh.pdf

http://www.montero.org.mx/astronomia/paso_cenital

 

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