BELLADONA, Diosa de la fatalidad y el terror

La Belladona (Atropa belladona, L.) es una planta que desde la antigüedad ha sido objeto de mucha polémica por sus increíbles efectos en el cuerpo humano. Su denominación científica proviene de Atropos, una deidad mitológica que cortaba el hilo de la existencia de los hombres con unas tijeras de oro. Cuando la vida llegaba a su fin, la hebra se cortaba y alguien moría en la tierra.

nota1aEn otra vertiente de la cultura europea, se le llamaba belladona por el uso que las damas romanas hacían de su jugo para embellecerse el cutis. Otras versiones mencionan que la propiedad midriática de la belladona dilataba las pupilas, embelleciendo la mirada de las damas. De hecho, las mujeres italianas se aplicaban en los ojos el extracto morado del fruto, dilatándose así las pupilas, a la par que les daba un gran brillo, considerado sinónimo de belleza.

  • Generalidades

Las hojas y la raíz de belladona son ricas en alcaloides como la hiosciamina, atropina y escopolamina. Estas sustancias actúan sobre determinadas zonas del sistema nervioso, paralizando su actividad, como ocurre con el efecto de dilatación de las pupilas. Así mismo, poseen acciones broncodilatadoras y vasoconstrictoras; además de disminuir las secreciones salivares, gástricas, nasales, sudorales, etc.

nota1bHoy en día se ha descubierto que la belladona combate las contracciones espasmódicas a nivel digestivo. De forma externa, la belladona se ha empleado como analgésico en golpes, torceduras o contusiones. Pero es importante señalar que su uso debe estar supervisado por un especialista o médico familiar, ya que puede traer múltiples problemas en la salud. Los productos que contienen belladona están contraindicados en personas con hipertensión arterial o glaucoma.

  • La belladona y las brujas

Crece a la sombra de los árboles, en colinas boscosas; sus flores son de color púrpura oscuro, aspecto por el cual se le relacionó con actividades de brujería. Con dosis mayores, los preparados herbolarios con belladona aumentan el pulso y el ritmo respiratorio; aunado a que se intoxica con esta planta ve los objetos cercanos muy borrosos.

Se decía que las brujas empleaban esta especie con propósitos alucinógenos visuales y auditivos. Un síntoma peculiar de la intoxicación por belladona es la pérdida completa de la voz, con movimientos continuos e incontrolados de los dedos y las manos. Para la mitología griega, las sacerdotistas de Dionisius se arrojaban con los ojos dilatados a los brazos de los hombres que adoraban a este Dios.

nota1cSe decía que iban con los ojos de fuego y caían entre los hombres para despedazarlos y comérselos. Otra creencia de la época clásica mencionaba que los sacerdotes romanos bebían belladona antes de hacer las súplicas de victoria a la Diosa de la guerra, precisamente llamada Bellona.

De acuerdo con las tradiciones paganas europeas, el espíritu que habita dentro de la planta de belladona sólo sale en la noche de Walpurgis, cuando se prepara para celebrar uno de los más importantes Sabbats que las brujas. La belladona entró en la denominada botánica oculta por sus propiedades muy semejantes al beleño (Hyoscyamus niger).

nota1dCon la combinación de otros tóxicos, la belladona fue empleada para envenenar a las tropas de Marco Antonio durante la guerra de Esparta, según la descripción que Plutarco hizo sobre los extraños efectos que tuvieron sus hombres. Antes del reconocimiento oficial de sus cualidades terapéuticas, la belladona estuvo vinculada a la brujería y a múltiples historias de envenenamientos célebres.

Pero hoy en día, los botánicos están interesados en aprovechar sus beneficios para contrarrestar algunas enfermedades. Pero es importante recordar que sus efectos pueden ser irreversibles si no se tiene el cuidado adecuado al utilizarla.

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