Las enfermedades carenciales, que no le falten las vitaminas

Se llaman enfermedades carenciales a los trastornos producidos por la carencia de sustancias tan esenciales para nuestro cuerpo como las vitaminas, los minerales o los aminoácidos. Generalmente, estas sustancias se encuentran en los alimentos que hemos consumido pero algunas veces nuestro organismo no los absorbe adecuadamente. Las enfermedades carenciales también aparecen cuando el organismo no es capaz de producir algún producto natural esencial, en el caso de las hormonas.

nota2aPor ejemplo, las personas con dicha deficiencia pueden padecer enfermedades como el beriberi, cuyos síntomas son debilidad general y dolor en todo el cuerpo. Así mismo, pueden enfermarse de escorbuto, una condición caracterizada por debilidad general, anemia, enfermedad de las encías y hemorragias de la piel. El escorbuto se padece por la falta de ácido ascórbico o vitamina C en la dieta.

  • Elementos

En una alimentación balanceada existen al menos 10 aminoácidos, 10 vitaminas y 10 minerales que son nutrientes esenciales para un cuerpo sano. Sin embargo, el ser humano no puede sintetizar vitamina C, por lo que es necesario incorporarla a través de la alimentación con el fin de evitar su deficiencia. Sabemos que esta vitamina se encuentra en los limones (Citrus lemon), naranjas (citrus aurantium), kiwis (Actinida chinensis), fresas (Fragaria vesca), etc. La tiamina o vitamina B1 es una sustancia que participa en el metabolismo humano. Además, ayuda en el funcionamiento del sistema nervioso, además de contribuir con el crecimiento y el mantenimiento de la piel.

naranjas
Casi todas las carencias de tiamina se deben al alcoholismo, pues los alcohólicos crónicos tienen muy poca cantidad de tiamina y deterioro de su absorción, metabolismo y depósito. Cuando falta vitamina B1 en el organismo aparecen síntomas como anorexia, calambres musculares, hormigueos e irritabilidad. Para evitar esta deficiencia se deben ingerir cantidades balanceadas de levadura, germen de trigo (Triticum sativum), alfalfa germinada (Medicago sativa, L.) o semillas de girasol (Helianthus annuus, L.)

  • La raíz cura todo

La raíz de ginseng (Ginseng panax) crece en bosques inaccesibles de ciertas regiones asiáticas y tiene propiedades terapéuticas que fueron encontradas desde hace miles de años. La ventaja de esta raíz es que contiene una sustancia activa que mejora la resistencia del organismo en situaciones de debilitamiento. Entre sus multiples aplicaciones, la raíz de ginseng se emplea para las personas que padecen estados de convalecencia o de decaimiento físico y psíquico. También ayuda a aumentar la capacidad del organismo para adaptarse a situaciones adversas, gracias a estimulaciones específicas, restauradoras, revitalizadoras y potenciadoras.

nota2bLa raíz de ginseng es una rica fuente de vitaminas B1, B2 y C así como en hierro, manganeso y mucílago. Sus componentes naturales ayudan a desarrollar nuevas estructuras químicas que mejoran la actividad biológica de los órganos en el ser humano. Estudios científicos han demostrado que la raíz de ginseng tiene la capacidad para hidratar el cuero cabelludo, mejorar la microcirculación arteriocapilar y dar elasticidad al cabello. Gracias a su efecto adaptógeno, la raíz de ginseng se recomienda también en los casos de depresión, estrés, neurosis, atonía nerviosa, disminución de la libido e impotencia. Es uno de los más importantes normalizadores de la tensión arterial y es un excelente aliado para las personas diabéticas. Por si fuera poco, la raíz de ginseng disminuye los dolores de las gastritis crónicas, reduce el colesterol malo, eleva las defensas del organismo y mejora la concentración mental.

  • Orozus, energizante por excelencia

Otra raíz muy útil para evitar las enfermedades carenciales es el orozus (Glycyrrhiza glabra, L.) originario de Europa central, la raíz de orozus contiene glicirrizina y flavonoides que crean una acción desinflamatoria e inhibe la degradación del cortisol, una hormona de las glándulas suprarrenales que ayuda al organismo a adaptarse al estrés y reduce el dolor.

Otra propiedad muy importante de esta raíz es que ayuda a combatir cualquier tipo de virus. Los estudios que se han realizado con orozus indican que los flavonoides que contiene, ayudan a  que las células del tracto digestivo se curen. Así mismo, la raíz de orozus contiene potentes antioxidantes que protegen a las células hepáticas.

nota2cSe ha demostrado científicamente que los flavonoides del orozus matan bacterias como el Helicobacter pylori, causante de la mayoría de las úlceras y la inflamación estomacal. Además, el uso de la raíz de orozus ayuda a calmar y recubrir los tractos digestivo y urinario; en el sistema respiratorio ayuda a controlar la tos y alivia la irritación de garganta.

Con la ayuda de estas dos raíces, ginseng y orozus, podemos combatir eficazmente la carencia de nutrientes que nuestro cuerpo necesita y disminuiremos los síntomas de las enfermedades que se presentan ante la falta de vitaminas, minerales y nutrientes. Recuerde; una dieta sana y balanceada es la mejor opción para la salud plena.

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