Los tips herbales para la inflamación intestinal crónica

La enfermedad inflamatoria intestinal es un término general que se aplica a una serie de dolencias de causa desconocida que afectan al tubo digestivo, fundamentalmente divididos en dos grupos: la colitis ulcerosa crónica y la enfermedad de Chohn, similares pero con alguna diferencia importante. La enfermedad de Crohn del intestino delgado se denomina también enteritis regional y habitualmente se localiza en la parte terminal del intestino delgado, en la porción que desemboca en el intestino grueso o colon.

1Pero también puede localizarse en el colon y entonces se conoce como enfermedad de Crohn del colon, con algunos síntomas distintos. El número de enfermos de Crohn se ha multiplicado por cinco en los últimos quince años. La enfermedad de Crohn se caracteriza por una inflamación crónica de una porción del intestino con síntomas como dolor abdominal, diarrea en ocasiones sanguinolenta, adelgazamiento, pérdida del apetito y fiebre. Una persona que padece la enfermedad de Crohn  puede llevar una vida útil y productiva, ya que los brotes se controlan bastante bien con el tratamiento y entre brote y brote se puede estar libre de síntomas.

Por fortuna y pese al alto incremento de casos, no se trata de una enfermedad muy frecuente, pero tampoco de una rareza: hay aproximadamente 300 mil afectados en México. Lo preocupante es que su incidencia ha aumentado entre los jóvenes dado el estrés y las pésimas condiciones para alimentarse. Se desconocen las causas de este significativo incremento, pero parece que los cambios medioambientales-polución y contaminación- y los cambios en la alimentación- la problemática de los aditivos- no son ajenos a este aumento.

No hay que olvidar que el intestino es el órgano con mayor superficie del cuerpo de contacto con el medio ambiente, ya que a través de él es por donde penetran al interior del organismo los elementos extraños al mismo. Algo similar ocurre con los pulmones y también la incidencia de asma ha aumentado en nuestra sociedad. La enfermedad de Crohn se manifiesta a edades jóvenes, entre los 20 y los 30 años, incluso antes, afecta por igual a ambos sexos.

  • Los síntomas

2Los primero y más frecuentes síntomas son dolor abdominal de tipo retortijón, acompañado muchas veces de deseo urgente de evacuar. Poco después o al mismo tiempo aparece la diarrea, y con frecuencia se presentan también dolores en las articulaciones, pérdida de apetito, de peso y fiebre. La intensidad y gravedad de los síntomas no es igual en todos los afectados, hay cuadros leves y más graves. En algunos casos el proceso inflamatorio va más allá de la estructura del intestino y aparecen las fisuras que se abren en el periné, en los alrededores dela no, o en la pared abdominal. La enfermedad es crónica y evoluciona por brotes, con largos periodos asintoáticos o con pocos síntomas y épocas de agudización.

  • Los tratamientos

3El Crohn es controlable, pero no curable. Hay un importante arsenal farmacológico que consigue hacer llevable la enfermedad aunque no la cura: salazoprina, aminosalicílico, corticoides, budesonida, azatiopirina y recientemente el infliximab o antiTNF. Cada uno tiene sis indicaciones específicas y sus efecto secundarios, por lo que se debe administrar siempre bajo riguroso control médico. En determinados casos la cirugía puede ser necesaria, como cuando surgen hemorragias. Perforaciones, fistulas o complicaciones que pueden aparecer en el curso de la afección. Generalmente, la cirugía resulta necesaria cuando el tratamiento farmacológico se muestra incapaz de controlar los brotes o cuando hay complicaciones. En esos casos el segmento de intestino dañado se extirpa y los dos extremos sanos se unen (resección y anastromosis). Ello podría hacer pensar que la enfermedad está eliminada, pero muchas veces la enfermedad de Crohn recidiva en el lugar de la anastomosis (unión) o muy cerca de él.

  • El poder de la dieta

4En principio, esta enfermedad no mejora con un régimen alimentario severo o restrictivo. Al contrario, no hay que olvidar que si una buena nutrición deviene fundamental en cualquier enfermedad, en este caso lo es más, ya que el Crohn se caracteriza por falta de apetito, adelgazamiento, diarrea, malabsorción, lo que provoca déficit de nutrientes, vitaminas y minerales, que deben ser escrupulosamente reemplazados. La dieta ha de ser rica y variada y en los episodios de reagudización hay que evitar las frutas, verduras y hortalizas frescas, debido a que su alto contenido en fibra irrita el intestino. Es mejor comer n pequeñas cantidades varias veces al día que hacer tres grandes comidas. En ocasiones puede ser necesario complementar la dieta con vitaminas y minerales (ácido fólico, vitamina B12, vitamina D, calcio).

En la actualidad se estudia el efecto de los lactobacilos en la inflamación intestinal y parece que la respuesta es bastante buena. También se está analizando la aplicación de una dieta específica basada en aceites vegetales procedentes de oliva y de grasas animales relacionadas con el pescado azul, combinando estos ácidos grasos los resultados obtenidos han sido muy buenos e incluso, en algunos casos, se ha conseguido controlar bien la enfermedad.

  • Nuestra opción herbal

5Té desinflamatorio: En un litro de agua agregar 2 cucharadas de cuachalalate picado y una cucharada de hoja de nogal, hervir por 3 a 5 minutos, apagar y agregar 1 cucharadita de manzanilla, 1 de hierbabuena y una de menta, reposar tapado por 10 a 15 minutos, colar. Tomar en pequeños tragos a lo largo del día.

Aportar Quercetin (antiinflamatorio natural) en té, lo podemos conseguir hirviendo la piel de la cebolla en una taza de agua, tomar antes de cada comida.

Otras opciones: psyllium (tomar una cucharadita rebosada de semilla y cáscara con al menos 1 taza de agua, 2 o 3 veces al día. La semilla se puede dejar remojando en agua durante la noche anterior.

El, también funcionan muy bien, se aconseja tomar una taza después de los alimentos.

Post Author: Apromeci

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