INDIGENAS DE LA SIERRA TARAUMARA NO CONOCEN A LOS REYES MAGOS

Santa Claus, el árbol navideño, los Reyes Magos o abrir regalos, elementos de la mercadotecnia en diciembre y principios de este mes, no se conocen en las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara, pero sí los conceptos de convivir y compartir durante todo el año.

Mientras que en centros urbanos y semiurbanos las personas invierten porcentajes importantes del salario para compras navideñas, como regalos, cena o ropa, los y las rarámuris no se ven inmersos en esta actividad comercial febril.

imagesLa tradición de estos indígenas es danzar durante horas en el atrio de algún templo, para dar gracias por el año nuevo y comunicarse con el creador.

Al término de la ceremonia dancística, comparten fraternalmente sencillos alimentos y el tesgüino, bebida tradicional que se consume en festividades.

Las familias, sus hijos e hijas y el líder comunitario comparten alimentos como frijoles, sopa de arroz, atole de avena, quiebran piñata de cinco estrellas y de regalo estudiantes reciben dulces en empaques con figuras de reno, Nochebuena o sencillamente en bolsa.

imgresA veces reciben un carro elaborado con lata de refrescos o cartón. Es el juguete que el líder educativo elabora para ellos en el transcurso de septiembre a diciembre, compartió Eloy Primero Luya, maestro del Centro Educativo Comunitario Conafe, ubicado en El Molino, municipio de Balleza, donde imparte clases a 16 infantes de primaria.

En la comunidad se asientan seis familias, donde sólo dos realizan estos festejos; “matan una chiva y comparten la comida con el resto de los habitantes, pero no dan regalos, no es su costumbre”

Por su parte, la coordinadora académica de la Modalidad Indígena, Elia Soledad Pérez Espino, compartió que la población indígena no festeja estos días como lo hace el resto de la gente, “porque para ellos tienen una connotación religiosa”.

imgres-1“Acuden a diferentes templos a danzar para dar gracias y, en caso de contar con comida y tesgüino, se comparte entre los asistentes”, indicó.

Recordó: “En lo personal de niña jamás recibí un regalo en esas fechas, porque no es nuestra costumbre. Hasta que salimos de nuestra región hacia zonas más urbanas nos damos cuenta de éste hábito; algunos lo adoptan otros no”.

“Nosotros tenemos muy en cuenta la convivencia y unión familiar, pero durante todo el año”, dijo Pérez Espino.

Subrayó que para la población indígena es importante el “córima”, entendido como el compartir lo bueno que tengas, donde es bienvenido un juguete o una cobija, pero en cualquier fecha del año.

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