La ofrenda de día muertos, una tradición prehispánica

Esta época del año es muy especial porque celebramos a los que se han ido, a los que por alguna u otra circunstancia nos han dejado.

La ofrenda del día de muertos es una tradición mexicana que tiene origen prehispánico que se ha modificado a lo largo del tiempo pero su raíz sigue siendo la misma.

Los prehispánicos compartían la creencia de la existencia de una entidad anímica en el cuerpo que daba identidad y conciencia al ser humano y que lo abandonaba al morir para ir a una existencia ultraterrena. Los aztecas identificaban dicha sustancia inmortal con el «teyolía», radicado en el corazón, mientras que para los mayas tal esencia recibía el nombre del «ol». Dicha conciencia pervivía en el lugar de los muertos en donde seguía requiriendo alimento, reconocimiento y algunas otras ayudas espirituales que podían ser otorgadas por los vivos para permitirles continuar su existencia inmortal.IMG_20151031_182736_hdr

En la actualidad los pueblos indígenas no olvidan sus orígenes, la creencia de que los que murieron este año regresan para despedirse de sus familiares antes de emprender el viaje sin regreso persiste. Siguen poniendo la ofrenda de muertos, en donde se pone el muñeco que representa al difunto como si estuviera el cuerpo presente.

En la tradicional ofrenda se le compra ropa nueva al difunto, se le rodea de comida, se decora con papel picado, flores de cempasúchil en forma de camino para que logre encontrarse y velas para iluminar su recorrido.

cq5dam.thumbnail.624.351

Aunado a esto se abren puertas y ventanas para que la gente los visite y los visitantes regalan una veladora y los anfitriones ponche y pan de muerto. Y el 2 de noviembre toda la familia acude al cementerio para ahí despedir para siempre el alma de su difunto.

 

Difunde este artículo:

Deja un comentario